C189: Su venganza contra ti.
Media hora después, la puerta de la habitación se abrió con un chirrido. El hombre que traía a la esposa de Samuel entró cargando el peso de la mujer sobre su hombro, como quien carga un saco de harina. Ella, atada de pies y manos, con los ojos vendados y la boca amordazada, soltaba gemidos ahogados de terror puro, retorciéndose en vano, incapaz de ver, de hablar o de defenderse.
El tipo la dejó caer al suelo sin ningún cuidado, como si arrojara un objeto inservible. El golpe seco resonó en la