Capítulo final.
Charlie había insistido en que Reinhardt necesitaba atención médica profesional, que alguien especializado en tratar las heridas de quienes trabajaban en el cabaret viniera a revisarlo, pero Reinhardt lo había rechazado sin dudarlo. Para él, el corte que había recibido no era nada grave, por lo que se retiró a su habitación y le indicó a Jordan que se encargara de curarlo.
Jordan, sin expresar emoción alguna, se dispuso a cumplir la indicación. Se sentó frente a Reinhardt, que permanecía en el