C139: Gemidos.
Esa noche, Jordan se vistió con la rutina meticulosa de siempre, asegurándose de que cada prenda estuviera en su lugar y que su apariencia fuese impecable para la velada. El cabaret bullía con la energía habitual: las luces parpadeaban con su resplandor tenue y dorado, los murmullos de los clientes se mezclaban con la música, y los bailarines se movían de un lado a otro preparándose para sus presentaciones. Todo parecía transcurrir como de costumbre, pero hubo un detalle que le resultó extraño.