LUCIANO DE LUCCA
Este mes ha sido complicado. Cuando entregué a Angélica, tuve que matar a una mujer con su contextura para que su amiga Mila se creyera la mentira de que estaba muerta. Me dolió en el alma verla así. Mila estaba destrozada y Carlos no sabía qué hacer.
Durante este tiempo, tuve muchas ganas de ir al burdel para ver cómo estaba, pero la rabia y el dolor de la traición eran mucho más fuertes que cualquier cosa. Ella me traicionó justo cuando nos íbamos a casar, pero se metió con la