Agatha dormía en los brazos de Azzael, pasaron las horas y ya era de mañana, Azzael besó sus labios y salió de la cama, haciendo un moño desordenado, la arropó y fue a la cocina para prepararle desayuno como cada día, estaba cocinando cuando sintió una presencia, se volteó y era Lucifer, pero no venía solo.
Vístete – Le dijo con voz seria mientras le tapaba los ojos a Mey, Azzael sonrió e hizo aparecer una polera y buzo –
Vaya, vaya, mira quien es el celoso ahora – Azzael sonreía de manera burle