Llegaron al infierno – ¿Miguel, aún tiene de esos frascos que te dio Gabriel?
Sí, aquí tengo – Miguel abrió el frasco y Lucifer escurrió la sangre de dios en uno de ellos – yo creo que con esto es suficiente, debemos hacer el ritual.
No ahora, necesito hablar con Meyris – Lucifer miraba a su compañera con una ternura que derretiría a cualquiera –
Entiendo, yo iré con Lilith, por favor avísame cualquier cosa, quiero apoyarte – Meyris lo miró y sonrió –
Ahora entiendo porque estabas siempre aquí,