En el infierno Lucifer llegaba con Mey –
Mey, vamos a tu habitación, necesito ir con Adam.
¿Puedo ir? – Lucifer sonrió y la abrazó –
¿Quieres ir?
Quiero acompañarte y ayudarte, en lo que pueda. – Lucifer la sostuvo de su cintura y se hundió en su cuello dejando un beso luego reclamó sus labios –
Está bien, lo que ordene mi diosa, vamos. – Lucifer llegó donde Adam.
Señor…
Hola Adam, tengo buenas noticias.
¿Podrá ayudarme?
Así es, ven vamos a tu cabaña – Los tres entraron a la cabaña de Adam – vam