24 Aquelarre.
Luego de estar un tiempo recostados disfrutando del contacto de estar juntos una vez más, decidieron emprender el camino a la casona, estaban a mitad de camino, cuando el aullido de un lobo a la distancia los alerto de que algo sucedía en la manada.
— Aysel… — Anuk miro a su compañera, pero en su lugar encontró a Yunuen, sus ojos verdes refulgían con enojo.
— ¿Yunuen? — pregunto confundido.
— Espero que tengas genes de semental MI Alpha, porque si le haces el amor a una deberás hacerlo con toda