29 La ultima hija.
Aysel abrió sus ojos al tiempo que Kasumi la encadenaba al suelo, sus ojos conectaron por un segundo, fue allí donde Aysel comprendido que su amigo había sido corrompido, como lo fue una vez Levana y Yunuen, un falso amor que se convierte en obsesión, algo que no es sano y mucho menos natural, ella se había enamorado de una ilusión por soledad, de la gentileza del único humano que la había tratado bien, y él se había enamorado de lo prohibido, lo único que no debería desear, algo que lo atraía