En la prisión, el abuelo de Elías aguarda ansiosamente la visita de éste. Aún no puede asimilar que su propio Nieto se haya atrevido a denunciarlo acusándolo de la muerte de sus padres. Él creyó que había hecho las cosas con gran meticulosidad, pero lo menos que podía sospechar era que su propio nieto lo enviará ahí, a ese lugar tan horrible.
- Abuelo, tienes visita. - El guardia ingresa a la celda y le esposa las manos, mientras lo guía hasta la sala de visitas. - Tienen 20 minutos.
- Al s