Capítulo extra 12: Lo que te pertenece no puede ser arrebatado.
La jornada laboral de Violet había transcurrido normalmente, hasta que dejó de serlo. Violet estaba saliendo de la empresa cuando una voz seca, familiar, helada la detuvo en el estacionamiento.
— Vaya… pensé que me evitarías para siempre.
Su mundo se detuvo, y sus dedos se congelaron sobre la manija del auto. Tardó dos segundos en darse la vuelta, pero al hacerlo, ahí estaba. Él, Elliot.
El hombre que una vez le prometió quedarse, el que la dejó justo cuando una vida crecía en su vientre. Aquel