El viernes comenzó con una frase inesperada “¡Necesitamos escapar!” Amelie gritó desde la cocina, con los brazos en alto y una cucharada de cereal aún a medio camino. Violet la miró desde la cafetera, mientras Emiliano, desde la mesa, alzó una ceja.
— ¿Escapar de qué?
— ¡De la rutina! — Respondió Amelie —. Lo dice la profe, las familias necesitan tiempo para desconectarse o se vuelven aburridas. ¡Y yo no quiero tener una familia aburrida!
Violet rió, y Emiliano se llevó una mano a la boca, cont