Capítulo extra 10: Un lugar que no creo merecer.
El cielo del sábado estaba limpio, con un sol tibio y una brisa que olía a pasto recién cortado. Emiliano estaba en la cocina, preparando una canasta con frutas, jugo, y el infaltable bizcocho de canela. Amelie revoloteaba a su alrededor, cantando bajito y con una sonrisa que no cabía en su carita.
— Papá, hoy será el mejor día. Vas a ver.
— ¿Y eso por qué?
— Porque la voy a invitar. — Dijo, como si la respuesta fuera evidente.
— ¿A quién?
— A Violet. — Soltó con naturalidad —. Vamos a hacer un