Capítulo 35— La última junta
Narrador
Herodes quedó paralizado por un instante al escuchar a Bárbara quien seguía observándolo en el mismo punto.
—No puedo odiarte aunque lo quiera... Aunque lo intente— dijo con un nudo en su garganta sintiéndose realmente decepcionada de sí misma al no poder controlar su sentir —Pero tampoco ser tuya por completo... Me has arrebatado de mi vida, y eso no puedo perdonarlo.
Colocándose de pie enseguida siendo este su momento de intervenir, Herodes se acercó a el