Cap. 16- Descubriendo la felicidad.
Me acerqué de forma tímida y le pregunté – Hola, ¿quién eres tú?, [agarrando el dobladillo del buzo oversizer], perdón por las molestias, te prometo que te lo compensaré.
Se acercó a ella, la levantó como sino pesara y la colocó sobre la encimera de la cocina. Mirandola a los ojos le dijo – Bonita, no tengas miedo soy Vladímir. No tienes nada que compensar, no fue ninguna molestia traerte aquí- Le dijo mientras untaba una tostada con mermelada de arándanos.
Luna preguntó que había pasado es