Mientras me desplazaba por el bosque intentando ser lo más sigilosa posible, al estar a unos pocos metros desde la cabaña, pisé un pozo en el terreno y mi tobillo derecho hizo un ruido extraño acompañado de un dolor intenso. Tapé mi boca tratando de evitar mis sollozos, pero fui escuchada por uno de los guerreros Sigmas de mi padre. En mi desesperación al escuchar sus pasos me arrastré dentro de unos densos arbustos, estaba muy oscuro y caí por un barranco, me rompí un par de huesos y la conmoc