El trayecto a la mansión fue incómodo; al entrar intenté dirigirme a mi habitación. Pero el sonido de la voz de mi padre me detuvo, me giré en mis talones intrigada por lo que iba a decir. – Las reglas en la casa han cambiado para ti, desde mañana asistirás a la escuela y volverás a la casa, no tienes permitido salir sin mi explícita aprobación y además a partir de ahora tendrás un grupo de mi confianza para acompañarte, cuando las clases termines, decidiré que haré contigo, mientras tanto conc