Cap. 129: Una buena anfitriona
Sofía se sentía tan enojada que solo caminó a uno de los bares de tragos que se encontraban en el jardín; un Omega joven la atendió. Ella fue dulce y amable con el chico, pese al tiempo lo recordaba. Hablar con él ayudó a que su cabeza se enfriara.
Robert se encontraba en uno de los sillones, rodeado de gente tratando de ganarse su favor. Pero sus ojos solo veían a esa mujer que era demasiado dulce con un Omega, nunca pudo entender que era lo que debía hacer para tener ese trato, se levantó de