Por la mañana siguiente el que acostumbraba ser un lugar solitario a esa hora, se vio concurrido medianamente, al parecer, varios estudiantes también saldrían de las instalaciones ese día.
—Hace frío — se quejó Jane al abrazarse ella misma mientras esperaban al jefe Giancarlo, Anthony sonrió y la abrazó. Todo había sido meramente improvisado, y casi nadie en la oficina quiso participar pues la gran mayoría de los empleados sentían una gran antipatía por Regina, esto por supuesto motivado por l