—¿cómo te atreviste a decirme que…? – dijo entre risas el rubio.
—¿Cómo te atreviste tú a embriagarte sin haber probado gota de alcohol antes? — la interrumpió y su sonrisa se amplió antes de besar sus labios. Regina se paralizó —…no sabes con las ganas que me dejaste — confesó al dejar sus labios y todavía sosteniendo la mano con la que había intentado golpearlo.
—Yo…
—Fue divertido verte ebria — comentó y recorrió su mejilla con sus labios en un muy sutil contacto —Y fue muy excitante que