—Nos desharemos de los estorbos — mencionó y sonrió mientras le besaba fugazmente los labios.
Regina tragó suavemente al deslizar sus dedos por su flequillo, sintió que estaba condenándose a su lado y eso, estúpidamente la hizo feliz, estaba arriesgándose y entregándose a sentir con él, ya le había puesto el punto final a Giancarlo.
—¿Me amas? — le preguntó apenas con voz al verlo a la profundidad de sus ojos azules.
Él reconoció su rostro —Más de lo que debería— confesó y Regina sonrió sint