CAPÍTULO 33: VERDADES...
PUNTO DE VISTA DE LINA:
El aroma del café recién hecho llenaba el aire, envolviendo el silencio entre nosotras. La señora Montenegro sostenía su taza con elegancia, moviendo la cuchara con lentitud antes de llevarla a sus labios. Sus ojos, serenos pero analíticos, no se apartaban de mí.
Frente a mí, los documentos seguían sobre la mesa. Eran solo papeles, tinta y datos escritos en ellos, pero los sentía como un peso imposible de ignorar.
—Lina..
Dijo con suavidad, dejando la taza con un