PUNTO DE VISTA DE SRA MONTENEGRO:
El aroma del café recién hecho llenaba el aire, pero esta vez no era el mismo placer de siempre. La taza temblaba apenas entre mis manos, y aunque mi rostro permanecía sereno, mi interior estaba lleno de emociones que apenas podía contener.
Frente a mí, Lina sostenía los documentos con manos temblorosas. Sus ojos recorrían cada línea con urgencia, con un temor que yo misma había sentido tantas veces antes. Sabía lo que estaba a punto de descubrir. Sabía que su