Desde su posición, Patricia vio entrar a Emiliano con su cabello plateado —Laura, tu abuelo está aquí.
Laura se sorprendió y giró lentamente.
Emiliano se acercó apoyándose en su bastón.
—Laura, ¿cómo no me avisaste de algo tan importante? —ver su aspecto demacrado le dolía.
Qué niña tan tonta.
¿Cómo podía cargar con todo sola?
Laura intentó levantarse pero el dolor en sus rodillas era muy fuerte —Abuelo, ¿por qué viniste?
No había avisado a los Soto para evitar que Miguel se enterara.
Ya que Mig