Anya despertó sobresaltada en su estrecha habitación de servicio, por un instante, esperó encontrarse en su lujosa recámara, pero la realidad la golpeó. Ahora era una criada en la que alguna vez fue su casa. Se vistió rápidamente y bajó a iniciar sus labores.
Mientras pulía la platería, su mente divagó hacia la noche anterior, se sorprendió que Alexei la dejará subir al cuarto de Yuri. ¿Sería que su rencor comenzaba a disiparse?
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Alexei entró al comed