Nora
—Las noticias son buenas, jefa Nora. Damian ganó. La manada siente su poder, y es total —me indicó Leticia, mientras yo caía agotada y aliviada en la gran silla de la oficina de mi hermano.
—Gracias a la Diosa… y a todos los lobos —suspiré, cubriéndome el rostro con las manos. Quería llorar de felicidad.
Después de tantos años, de sacrificios, entrenamientos, pesares, humillaciones, dolor y tormentos, todo había terminado. Por fin.
—El alfa cuenta con mucha ayuda. Su Majestad ya envió un e