Eva
—¿Ustedes no tienen respeto? ¿No se ha apagado el fuego de la batalla y ya están aquí como perros lastimeros exigiendo su pedazo del botín? —grité, exaltada. Hay que tener cuidado con los enemigos, sí, pero muchas veces también con los aliados. Los vampiros tomamos malas decisiones, pero vaya que los lobos meten la pata continuamente. Hasta mi querido rey había tenido alianzas desagradables. Solo esperaba que todo funcionara al final.
—La única perra aquí eres tú, vampira. Cállate, mujer, q