La brisa nocturna arrastraba recuerdos que se creían olvidados, la expectativa y el glamour inundaban la pomposa fiesta donde hombres poderosos buscaban mejores contratos y negocios para hacer crecer sus amasadas fortunas, dos poderosos hombres que, también, habían puesto sus ojos en una misma mujer, la música y la comida daban un toque aún más elegante al cotilleo entre famosos empresarios y gente de mundo.
Aquel beso fugaz había sido suficiente para arrebatarle a Juliette un par de lágrimas,