Marcus vio con interés a esa muchacha. Aitana Mendoza sostenía en sus manos un poder más grande que el que la propia Ainara tendría si toda aquella trampa oculta llegaba a saberse, y si se ganaba el favor de esa chiquilla que parecía poner a prueba la paciencia de Augusto, todo su recorrido sería mucho más sencillo de lo esperado. Con Ainara y Aitana juntas y sus maridos a su disposición, el lograría estar finalmente en dónde debería estar, y tendría el poder necesario para expandir su pequeño