— Muy bien, mi oferta está en pie. A cambio quiero que pongas tus servicios a mi entera disposición, así como me mantengo informado sobre lo que llegue a saber de la identidad de ese hombre, ¿Lo aceptará? Puedo mantenerlo a salvó. — dijo Augusto extendiendo la mano.
Marcos, sin dudarlo, la tomó.
— Desde ahora este perro de caza le será fiel, señor Mendoza. — respondió Marcos.
Complacido, Augusto asintió.
— Bien, por ahora, mantenga su perfil bajo, sé que Fernando Toledo está tras de ti, ese niñ