—¡Como te atreves a meterte con mi hombre! ¡Eres una zorra! —
Ainara rápidamente se abalanzo sobre Julia quien no alcanzaba a entender lo que estaba ocurriendo.
—¡Como te atreves a meterte con mi hombre! ¡Eres una zorra! —
Ainara y Julia habían caído al suelo.
—¡¿Quién demonios eres tú?! — gritó Julia tomando por los cabellos a aquella desquiciada para someterla en el suelo. El ser cinta negra desde niña, sin duda, resultaba muy útil en ocasiones como esa.
Ainara escupió a la cara de esa mujer,