—En verdad…son tan distintos. — musitó Aitana mirando el perfil del apuesto rubio tatuado.
Fernando sonrió ante aquel comentario repentino.
—Por supuesto que lo somos, yo soy el guapo. — respondió logrando hacer que Aitana sonriera.
Acercándose ambos a la cerca para recargarse, Aitana notó como en aquel lugar y gracias a que no había luces cerca, las estrellas podían apreciarse de manera increíble y maravillosa.
—Nunca antes había visto a las estrellas tan resplandecientes…son hermosas. Seguro