En el departamento de Fernando, Alejandro observaba las fotografías de su hermano y Aitana. Aquella sonrisa amplia, hermosa y sincera que la mujer que amaba mostraba en cada una de ellas, le rompía el corazón.
— Veo que ella parece feliz. — dijo Alejandro con un aire melancólico.
Fernando notó aquella mirada triste en su hermano. Él era el primer amor de su esposa, y si él no la hubiese traicionado como lo hizo, seguramente aquellas fotografías que observaba con tanto ahínco, lo tendrían como p