— Mi hermano es realmente un desalmado, cargar todas esas bolsas tu sola no es propio de una señorita, permíteme ayudarte. — se ofreció genuinamente el rubio.
Julia se sonrojó un poco, nuevamente había confundido a su jefe con su hermano gemelo.
— No es necesario señor Alejandro, todo el tiempo me ocupo de estás nimiedades que el señor Toledo no tiene tiempo de atender, lamento haberlo confundido nuevamente, pero le agradezco que está vez no haya intentado engañarme. — respondió.
Alejandro sonr