—¿Qué es lo que has dicho? — cuestionó Aitana quien, debido al alboroto, había caminado para ver que era lo que estaba pasando, y había escuchado todo lo dicho por Augusto.
Fernando sintió como la sangre dentro de su cuerpo se congeló en su sitio, al notar aquella mirada tan decepcionada y llena de dolor que le dedicó Aitana.
—¿Qué fue lo que dijiste? — cuestionó Aitana a Augusto, mientras daba una mirada cargada de dolor y decepción a su esposo.
Todos habían dejado de hablar o de murmurar, y u