—¿Ustedes se conocen? —preguntó Pepa al ver el modo en que Libi y su novio se miraban.
—Por supuesto, el mundo es muy pequeño —dijo él—. Libi y yo trabajamos juntos. Es muy buena haciendo que otros pierdan su trabajo.
Libi, que no había alcanzado a sentarse en la sala, quiso devolverse hasta la entrada. Él se le interpuso.
—¿Acabas de llegar y ya quieres irte? No seas maleducada.
—Si ella quiere irse, no hay problema. Ya hablaremos en otra ocasión —Pepa iba a acompañarla a la puerta. La r