Gael y Dexter se encontraron con Vega con la rapidez de dos hombres entrenados. Desenfundaron sus armas en sincronía, formando una línea defensiva junto a Vega.
—¿Qué tenemos, jefe? —preguntó Dexter en un susurro áspero, escaneando los alrededores con el arma levantada a la altura del pecho.
—Clara vio a alguien parado entre los pinos —respondió Vega con voz fría y baja, sin quitar los ojos de la arboleda. —Dexter, toma el flanco izquierdo hacia el cobertizo —ordenó con precisión —. Gael, conmi