Capítulo 119.2 Ery Avery en Escena Parte 36

Acto II-Crisantemos y Nomeolvides~

Hace unos meses me embriagué por primera vez, fue por ella, hice algo que estaba prohibido y no me importó saltarme las normas ni una sola vez. Tenía un solo objetivo y ese era conocer a Cadence, saber sus secretos. Aunque la mujer frente a mi estaba destrozada conservaba un poco de alegría, reía y bromeaba sobre si misma. Creí que pude conocerla esa noche, me equivoqué. Jamás pensé que en un cuerpo tan pequeño y delgado como el de ella hubiera tanto dolor.

No solo por un idiota que le había roto el corazón, no fue por una amiga que le abandonó por meses, ni tampoco por la trágica muerte de su abuela... sino por la culpa, Cadence Beckham arrastra con ella un cargo de conciencia tal que le estuvo comiendo el alma por años.

Ahora todo lo que me ha dicho durante aquellas noches apasionadas en que le declaré mi amor innumerables veces recibiendo miradas de desconfianza y tristeza cobran completo sentido.

"Estoy rota"

"Estoy podrida"

"Soy un ser despreciable"

Aunque todo se ha calmado y en realidad hay profundo silencio, yo aún puedo escuchar la alarma de peligro como si siguiera aquí.

Siento el movimiento de su cuerpo y de inmediato la observo detenidamente preocupado por su seguridad, que no esté triste, que no desee desaparecer por el cargo de conciencia brutal que le dejaron la muerte de su madre además del hermano al que nunca pudo ver nacer.

—Mamá…

Enjugo su lágrima con mi dedo, beso su frente y abrazo su cuerpo mientras susurro que todo estará bien. Ella se calma lentamente hasta que su respiración también suspira. Está dormida, una ligera sonrisa se dibuja a la mitad de su boca.

Aunque verla sonreír me tranquiliza, aún continúa la pesadilla de esa cueva.

Después de que Chiara nos abrió su enlace mental, Shawn y yo entramos a la mente de Cady. Ella estaba demasiado abrumada por motivos que me eran desconocidos, eso lo hizo más difícil.

Ni siquiera Shawn podía liberarla.

***

*Hace unas horas*

‘¡Ery! ¡Si mi madre usa el poder de Chiara no solo borrará sus recuerdos, puede que utilice demasiada energía como la primera vez!’

Shawn me advierte que debemos apresurarnos mientras me trago las palabras y el regaño que quisiera darle por llamar a mi pareja su madre otra vez. Me aguanto las ganas de hacerlo, es mucho más importante Cady que reprender a mi lobo por necio.

‘¡Voy a intentar razonar con mamá! ¡No hagas nada estúpido!’

¿Qué estupidez podría hacer? Tengo a una mujer inconsciente en mis brazos y la preocupación saliéndome por la boca.

<< ¡PELIGRO! ¡EL HUESPED ESTÁ PERDIENDO CONCIENCIA!>>

¡Ya cállate!

¡No importa lo difícil que sea evitarlo, Cady! ¡No te atrevas a olvidarme ni borrar tus recuerdos! ¡Jamás te lo perdonaré…!

‘¡Ery! ¡Es inútil! ¡Mi madre no quiere escucharme, debes ir tú!’

¿Yo? ¡Tú eres el lobo guía, solo tú puedes entrar ahí!

‘Puedes hacerlo, usa tus feromonas, búscala, el vínculo se fortaleció con la marca, puedes comunicarte y usar el enlace mental como pareja’

El dolor en mi cuello aumenta, no tengo tiempo para pensarlo ni razonar.  

Ni siquiera sé si me permita hablarle, me dejó una nota como despedida, soy lo último que desea ver. 

Pero, a sabiendas de que me puede rechazar quiero intentarlo. Respiro hondo, busco nuestro vínculo, el enlace de los dos está también agrietado, indago más a fondo, sigo entre la niebla y la oscuridad. Finalmente puedo verla, está abrazando sus rodillas, encerrada en una cúpula de miseria rodeada por sombras como la muerte.

Cady murmura que no merece vivir mientras más sombras comienzan a penetrar el núcleo. Shawn me habla de manera distante, podemos pelear contra lo que está acechando, ella también hizo algo parecido cuando el acónito me contaminó.

Ataco a cada una de las sombras, son como pelear contra la neblina sin embargo puedo mantenerlos quietos temporalmente. Incluso esas sombras saben que soy un Alfa, no les conviene involucrarse conmigo.

— ¡CADENZA!—Intento llamarla con todas mis fuerzas.

Ella continúa mirando debajo de sus pies, sin soltarse de aquella posición miserable, murmurando “Estoy rota” y más insultos despectivos a su persona.

— ¡No eres ninguna de esas cosas, Cady! ¡Deja de hacerte daño!

Nuevamente uso mis feromonas para calmar a mi pareja, parecen servir un momento muy breve hasta que ella vuelve a abrir la boca para insultarse provocando que algo me expulse del núcleo hasta la oscuridad.

Las sombras continúan acechando, ataco a cada una de ellas, se han fortalecido.

— ¡Cadenza! ¡Vine por ti! ¡No me iré sin ti!

¿Cómo logro esquivar a todas estas sombras de la muerte? Nuevamente uso el comando Alfa y estos se apartan a un lado. Están esperando a que Cady acabe por derrumbarse completamente para reclamar su festín.

—Ery… Vete….

— ¡No me iré! ¡No dejaré que te hagan daño!

—No me hacen daño… están cumpliendo mi deseo.

¡¿Cuál deseo?!

—Quiero… desaparecer…

¡¡Sobre mi maldito cadáver!!

—¡¡Si haces eso yo también me mataré, Cady!! ¡¡Si eso deseas cumpliré tu deseo y me iré contigo!!

Esas palabras logran llegar a ella y sorprenderla.

—No… Ery…

— ¿Eso deseas?

—No…

— ¡Si mi pareja se niega vivir estoy fallando en protegerla como Alfa! ¡No puedo permitirme vivir si cometo tal error!

—Tú no eres un error…

—Debo serlo si deseas olvidarme.

Cady niega con su cabeza.

— ¿Olvidarte? No… ¡Jamás!

—Me abandonaste, no crees en mi amor ni en lo que puedo hacer por ti.

Ella cierra la boca negándose a verme a la cara.

— ¿Lo ves? Incluso te da asco mirarme---

—No me das asco…

—Eso no es lo que parece, quieres dejarme, me abandonas y ni siquiera me dices por qué---

—Tú me has dado mucho… Eres lo más hermoso que ha pasado en mi vida.

¿Entonces?

—Dime ¿Qué te hice, Cadenza?

—Tú no hiciste nada malo, Gian... soy yo quien no se merece nada, soy horrible y por eso estoy pagando lo que hice.

—Ya lo habíamos hablado antes---

— ¡No, Gian! ¡Tú no entiendes!

Por un momento sus ojos vuelven a tener algo de vida en ellos al mirarme fijamente y morder su labio. Así tan pronto sucede también regresa el pesimismo y la oscuridad en su interior.

—Te dije... que estoy podrida y retorcida, te lo advertí. Te enamoraste de mí pero no sabes lo que hice.

Nada de lo que hagas me hará odiarte, Cadenza.

—Maté a mi madre.

Me dice Cadence secamente, por un momento casi dudo de mí mismo y de lo que acabo de escuchar.

***

A pesar del impacto provocado por su confesión, la sensación de pérdida desde la piel de Eardwulf así como sus arrepentimientos fue suficiente para que aquellas palabras no tuvieran importancia. Primero debía sacarla de ese trance, alejar sus deseos de desaparecer, después podría escucharla y saber la historia detrás.

Como pude logré convencerla, su novio merece que le diga todo de frente. Cady aceptó, luego pasaron unas horas con el tratamiento del doctor Yeha y Hershey

‘Mi madre estuvo tres días en esa cueva, debemos dejar que duerma un poco más hasta que recupere sus fuerzas’

Lo sé.

‘Chiara también está descansando, mantener con vida a mi madre hasta que pudiéramos encontrarla fue muy extenuante inclusive para un lobo’

Recuérdame agradecerle adecuadamente.

‘Tch, eres demasiado frío con nuestra pareja’

Chiara no es mi pareja, pero la respeto como la novia de mi hijo en todo momento.

‘Espera ¡¿Qué?!’

¿Por qué te alborota? Cady te quiere como un hijo, tú la quieres como a una madre, decidiste ser su hijo, ella es mi pareja ¿No te hace eso mi hijo, Shawnsy?

‘¡Eso es de lo más desagradable, Ery!’

¿Qué tiene de desagradable? Si son madre e hijo y Cady es mi esposa, entonces eso me vuelve tu padre---

‘¡CLARO QUE NO! ¡ELLA ME CREÓ, ÉL TAMBIÉN! ¡YA TENGO UN PADRE!’

Oh, tienes razón. Eso me vuelve tu padre adoptivo o tu padrastro.

‘¡ASQUEROSO! ¡Si vuelves a decir eso yo mismo me voy a bloquear!’

Me voy a casar con Cady, somos esposos pero quiero una ceremonia como ella merece, todo lo mío es suyo y lo suyo mío.

Incluido su hijo.

‘No soy tu hijo’

Si eres hijo de Cady eres el mío también.

‘No, gracias ¡Yo ya tengo un padre y es mucho mejor que tú!’

Te recuerdo que vives en mi cuerpo y que debes respetarme.

Shawn enfadado como nunca me lo ha demostrado, se voltea y me da la espalda gruñendo. Es un poco mayor por lo que tal vez estoy viviendo lo de un padre con su hijo adolescente.

‘¡No eres mi padre!’

Haciendo una adorable rabieta se enconcha, mete su cabeza entre sus patas y finge dormir. Satisfecho sonrío maliciosamente evitando soltar una carcajada pues no quiero despertar a mi novia. Abrazo a Cady, en realidad yo también estoy exhausto.

Cady lloró hasta quedarse dormida, Shawn gruñó y se enfadó conmigo hasta quedarse dormido y yo…

Pienso en todo lo que dijo hasta que mis ojos se cierran. Nada me hará odiarla, ni siquiera el que sea responsable por la muerte de su madre, incluso si lo hubiera hecho a propósito le daría la razón.

Tenía tan solo 16 años de edad, todavía era una niña y tuvo que pasar por todo eso…

Camelia Beckham, me pregunto si tenías idea de la carga que dejarías a Cady por tu egoísmo. También me pregunto si mi rival, Eardwulf, sabe de ello. Que ella no puede tener hijos, la razón por la que habría negado una relación y por la que piensa rechazarlo si llegara a conseguir los preceptos para regresar.

Lentamente mis ojos se cierran, el calor de Cady se desvanece también hasta que nuevamente la niebla, a la que ya me he acostumbrado, me lleva a otro sueño compartiendo la vida de ese hombre.

[A ti que cambiaste el ritmo de mi ser, en esta y todas mi vidas te amo]

Frente al epitafio de Cady, Eren Grant Eardwulf deja un ramo. Los crisantemos blancos en conjunto con el azul de las flores Nomeolvides le da un aire de luto y a la vez respeto. Han pasado tres meses desde entonces, al principio venía todos los días esperando escuchar el tintineo de la campanilla. Pero, con el pasar de los días hasta que estos se volvieron 3 miserables meses, Eardwulf finalmente aceptó que ese milagro no sucederá jamás.

El crujido de aire comprimido y gas es el único sonido que acompaña el sepulcral silencio, solo cuando él se traga el contenido del envase mata el silencio.

Eardwulf se ha pasado bebiendo todo este tiempo.

—Leí otra página de tu diario—Admite a la lápida de Cady cuando casi termina el contenido de la lata—Hablé con la endemoniada de tu amiga…con la señora de Bury, ella me lo dijo.

Eren comprime la lata con una sola mano hasta que esta se pierde entre sus puños.  El rostro de Sarah Bingley se ve demacrado en ese recuerdo, las ojeras que lleva de tanto llorar también son un gran cargo de conciencia para él quien día y noche solo puede ver a una persona, Cady. Cada noche continúa reviviendo el pasado y todos los “si hubiera” hasta que estos le sirven para arrullarse. Después del funeral, él ha tomado como vivienda aquel departamento con el número 166. Todo sigue igual, dormita hasta dolerle la espalda en el sofá donde apenas y cabe su larguirucho cuerpo.

Las historias que utiliza como cuentos para dormir por las noches son los diarios de Cadence, aquellos que lleva registrando en carpetas dentro de su computadora desde hace años. Abrir uno de esos archivos, aunque es una completa tortura, también le sirve para poder saciar aquellos enigmas que cree necesarios por resolver.

La noche anterior leyó en su diario la fecha exacta de la noche en que Cady guardó su broche en la caja para jamás volver a abrirlo. No fue en su carpeta de diarios sino en la papelera de reciclaje en su computador donde encontró aquel archivo perdido. Un archivo de aquel año debería haberse perdido de manera automática pero todos aquellos archivos borrados permanecieron ahí haciendo sencillo recuperarlos a todos.

Aquellas fechas faltantes parecían ser algo que Cady misma había eliminado para evitarse recordar.

Desde que encontró el borrador original de la historia que Cady escribió no ha hecho más que escarbar cada montículo de madrigueras en que ella ocultó demasiados secretos.

También, con cada entrada escrita desde el corazón de esa pobre mujer, Eardwulf acaba por odiarse a sí mismo.

Bebiendo una lata de cerveza de la misma marca como en sus memorias con Cady, Eren leyó algo que le impactó demasiado. Quiso comprobar sus sospechas y fue, como ya le es costumbre de masoquismo, a consultarlo con Sarah misma quien respondió a su pregunta después de expresarle su completo repudio.

Leerlo es una cosa, escuchar desde la boca de quien fue más cercana a ella la confirmación de sus propios actos estúpidos, una tortura.

—Tu diario y esa historia, dime, pequeña… ¿Cuántos secretos me faltan por descubrir hasta que puedas descansar en paz?

Por supuesto no recibe respuesta alguna.

Resignado deja una lata sobre la lápida de Cady pensando en que quizá ella también necesite cerveza para aguantarle sus fastidiosas preguntas. Recoge del suelo otro ramo de flores que trajo para la madre de Cady y su abuela, Camelias y Crisantemos para la señora Marigold y Caléndulas para la hija.

Al acercarse al lugar donde residen los restos de su “suegra” Eren se detiene receloso al notar a un hombre desconocido hablarle a la lápida. Primero comprueba que el epitafio y el nombre de Camelia sean los mismos y después escucha atentamente preparándose para defender su territorio.

¿La razón de tal reacción hostil?

Ese hombre es Cassius Craven, un funcionario, el fiscal de distrito que también solía frecuentar el casino y una de las ratas por cazar en su lista.

Como ese hombre no estuvo presente durante la cacería de “brujas” no tiene realmente razones para atacarlo, sin embargo espera cualquier movimiento en falso para darle su merecido. Después de todo, aquellos en la casa de apuestas no son más que escorias en una madriguera de ratas.

Cassius ha depositado un pequeño ramo de jazmín, acaricia la lápida con cuidado y con un pañuelo limpia un poco esta. 

El hombre saca una muy pequeña urna que sostiene entre sus manos sonriendo a la tumba como si en vida hubiera tenido un acercamiento íntimo con la madre de Cady. Sus sospechas son rápidamente ciertas cuando el hombre abre su maldita boca.

—Mira, Camy—Dice usando un apodo—Traigo a tu único hijo como siempre a visitarte.

¡¿Quién demonios se cree?! ¡Coincido con Eardwulf que este tipo merece una golpiza! Sabe por las acciones de Donovan Dawson que ese ser repugnante no solo vendió a su hija a Collins, había hecho algo igual con Camelia primero.

Si este fuera uno de esos acosadores le hará pagar caro.

—Es el fruto de nuestro amor, saluda a tu mamá, chiquitín---

— ¡¿Quién carajo te permitió hablarle así a mi suegra?! ¡¡Dime!! ¡Qué hace aquí una rata como tú!

Está más que seguro, ese hombre ahí es otro más entre esos roedores vestidos de traje, un montón de funcionarios corruptos y peces gordos que se alimentan abusando de inocentes. La madre de Cady también tenía un asqueroso acosador, debe ser él, se atreve a llamar "fruto de su amor" lo que sea que haya llevado en sus manos.

— ¿Tu suegra? Ah… Eres el esposo de la hija de ese miserable gusano.

— ¡Cuida bien tus palabras! ¡Que le llames así es un insulto a Cadenza!

—Si crees que puedes ladrarme sin consecuencias no sabes con quién te estás metiendo, niño.

¡¿Niño?! ¡¿Lo ha llamado “niño”?! ¡A un hombre entrado en sus 30 años le ha llamado esa rata como si fuera un cachorro!

— ¡Lárgate! ¡No dejaré que perturbes la paz de mi suegra más---!

—Quiero ver que intentes sacarme, con solo un chasquido de mis dedos puedo hacer que te envíen a la correccional por revoltoso.

—Tú tampoco sabes con quién te estás metiendo, viejo.

Al ver la reacción incrédula de ese hombre, Eardwulf sonríe satisfecho de regresarle el insulto.

—Para tu información tengo 45 años, no soy un anciano.

A Eardwulf no le importa su edad solo que se vaya por donde vino.

—45 años y está profanando las memorias de una mujer casada, si los medios lo supieran sería la comidilla de cada chisme amarillista---

— ¡No te atrevas a hacer eso! —Tal como sospechaba Eardwulf, el hombre ha saltado de inmediato ante la amenaza de arruinar su imagen pública.

—Puede que me quede callado si tengo una historia convincente para no delatar a un fiscal electo visitando a escondidas como la rata que es a una mujer muerta.

—No sé por qué llegas a una conclusión tan---

—El ramo es demasiado pequeño, su ropa no es un traje del todo elegante, lentes oscuros colgando del bolsillo, apuesto a que incluso el automóvil en el que llegó es discreto. Todo apunta a que cierto hombre lo ha hecho todo de manera que ningún paparazzi le atrape.

El hombre queda asombrado por la increíble y detallada deducción de Eardwulf. Por su silencio ha aceptado que todo eso es cierto.

—Quiero verte intentarlo, nadie te creerá y de ser así no es algo de importancia, niñ---

—Bien, enviaré esta fotografía que tomé hace un momento a los medios, veremos si no les importa---

— ¡De acuerdo, te responderé lo que quieras!

Eardwulf satisfecho levanta la barbilla, el hombre solo puede suspirar mientras este le cuestiona por la urna en sus manos.

— ¿Qué es eso que llevas ahí?

—Es mi hijo, el de Camelia y mío.

C-A-R-A-J-O.

Tanto Eardwulf como yo podemos sentir escalofríos por el cuerpo ante tal declaración.

—Este pequeño varoncito hoy tendría más de 8 años de haber nacido.

Para mí no es sorpresa, porque acabo de enterarme por Cady de la existencia de ese hermano menor, pero para mi rival es como si le hubieran abofeteado en la cara con otro secreto.

Si bien Cady menciona en una de las notas de sus diarios que tendría un hermano menor si este hubiera nacido y que por esa razón solo desea tener hermanos mayores, en ningún momento estos implican que su madre tuviera una aventura con otro hombre, mucho menos que el hijo no fuera de Dawson.

Esa escoria, cuando necesitaba salir de uno de sus apuros por endeudarse hasta el cuello con las apuestas usaba a su esposa como prenda para pagar. Ahora que lo piensa con la cabeza más fría no es sorpresa que entre aquellos abusos, alguno de ellos le haya dejado embarazada.

—Así que el funcionario tiene su sucio secreto, abusivo y asqueroso---

— ¡No me mires como si fuera un degenerado! —Interrumpe el hombre— ¡Lo que sea que sospechas estúpidamente no es así ¡Amo a Camy! ¡Jamás le haría algo contra su voluntad!

Ahora entiendo, Cady mencionó que su madre admitió que estaba cerca de enamorarse de otro hombre… Debe ser “Él” no creí que lo vería por mí mismo, mi rival tampoco puede dar crédito a todo lo que sucede frente a él.

—Amor, llamas amor comprarle una mujer con dinero sucio a un hombre igual de roñoso---

—Solo la compré una vez—Aclara—Ella así lo quiso.

Es el colmo, la clase de realidad depravada en que debe vivir ese tipo al creer que ese tipo de práctica pueda ser considerada amor.

—Tú también compraste a alguien, te reconozco incluso sin la máscara—Señala a Eardwulf—Compraste la deuda de una joven después de romperle la nariz al hijo de Collins.

Ese hombre no es tan tonto como parece, piensa Eardwulf.

—No la compré por placer, era menor de edad y Collins planeaba abusar de ella---

— ¡Fue lo mismo para mí, niño! —El fiscal le interrumpe—Precisamente de un Collins, el padre para ser precisos.

Maika Maese

¡Madre e hija no solo comparten la misma apariencia física! Como ya habrán notado los actos de "Camelias y Caléndulas" llevan nombres de flores. Todas ellas son las que cierto editor llevó para Cady durante sus visitas al cementerio, también cada una de estas flores tiene un significado muy especial y refleja el estado de animo mental de él. El próximo acto (III) es el final de su escenario principal pero la historia continúa. Muchas gracias por sus comentarios, espero que estas escenas finales no les parezcan demasiado pesadas pues ya se acerca al clímax de la historia. Faltan los especiales pero prácticamente ya está por finalizar.

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