Capítulo 115.5- Cadenza detrás de Escena Parte 3

Acto V- En Reversa (Encore) ~

Desde que Ery y yo comenzamos esto que llaman “relación formal” en resumen, ser novios, no solo hemos compartido más seguido la habitación, también su oficina  se ha vuelto mía. Ambos trabajamos (la mayor parte del día) resolviendo juntos asuntos de la manada, él prefiere solucionarlos usando la fuerza pero yo soy el lado diplomático. Aunque siendo sinceros, como Cadence Beckham rara vez resolví conflictos.

Creo que más bien me mantuve, sin ser mi intención, enredada en problemas por donde quiera que caminara. Eso lo sé por la gran cantidad de veces que todas esas Cadence del pasado prefirieron perderse para olvidar cada uno de esos momentos.

Eventualmente tendré que aceptar ese pasado, sincerarme y revelarle a mi novio todo aquello que comencé a recordar. Pero no me siento preparada para hacerlo todavía.

La manada de Silivia tiene algo que despierta en mí un lado más audaz del que creí tener. Ery insiste en que es algo que siempre llevé durmiendo en mí, quien sabe.

El sonido de la plumilla de tinta raspando en la hoja es en secreto uno de aquellos gustos placenteros que tengo, no entiendo por qué pero ese sonido me relaja y el olor de la tinta es algo especial.

Por días he escuchado la punta de la plumilla metálica y olfateado la tinta que sale del tintero, ya sea para escribir algunas historias o anotar ideas así como firmar estos documentos. Pero lo más emocionante aquí, definitivamente…

— ¿Soy tan apuesto que te has perdido mirándome?—Me dice él sonriendo de una manera criminal como suele hacer provocando que me derrita, es mi novio y aún me cuesta creerlo—Cuidado que si empapas esos archivos con saliva tuya tendré que castigarte, me tomó mucho recopilar esa información y anotar todos esos detalles de contabilidad.

Ah… trabajar lado a lado no es algo bueno para mí, porque de solo sentir su brazo rosar con el mío siento demasiadas descargas y sensaciones que cosquillean desde mi nuca hasta mi vientre.

No sabía que estar en una relación con alguien fuera tan emocionante.

—Diosa…—abre el cuello de su camisa—Debo estar perdiendo mi valor y hombría porque, después de la gran revolcada que te puse anoche entre las sábanas, aún me estás haciendo unos ojos que me imploran darte más duro.

¡¿Qué?! ¡Nunca hice eso!

— ¡Perver…!

Antes de que el Alfa insaciable se acerque a devorarme, Milo y Jerome tocan la puerta interrumpiendo nuestra “conversación” haciendo que salte hacia atrás por la impresión cayendo de espaldas al suelo.

Mientras yo me sobo la espalda y asimilo la caída estúpida, Stronghold carga un lienzo cubierto que deja recargado en la primera pared cercana antes de reverenciar y salir.

—Justo a tiempo, sé que dijiste que no quieres cambiar mi oficina. Pero creo necesario agregar algo que te haga sentir bienvenida.

Señala con su mano suavemente y comprendo de inmediato que quiere que lo abra primero, debe ser una sorpresa. Retiro con delicadeza la tela y lo que encuentro es un cuadro por demás extraño y abstracto.

— ¿En dónde quiere que lo cuelgue, mi Alfa?

—Definitivamente arriba~

Mientras mi novio y Milo deciden el mejor lugar para el cuadro, no puedo evitar mirarlo detalladamente, giro mi cabeza buscando alguna forma en esa composición tan extraña. No sé por qué siento como si hubiera cierta familiaridad en este, algo que vi no hace mucho…

Para comenzar el artista parece tener una fascinación insana por el amarillo pues lo ha embadurnado por todas partes. Hay otros colores haciendo manchas amorfas e incluso manos marcadas en distintos lugares.

Son manos de dos tamaños diferentes quizá hechas por un hombre y a una mujer…

No importa cuánto le vea ni si le diera la vuelta, no tiene sentido alguno un cuadro con un amarillo tan estridente. Deberían decirle al Alfa que el amarillo psicológicamente es un color demasiado alegre que  incluso podría marearle si lo ve por demasiado tiempo.

¿Qué es esto? ¿Un Picasso?

Ahora que pienso en ello creo que dije algo parecido esa vez, Ery me abrazaba la espalda mientras miramos su extraño resultado, los dos estábamos llenos de pintura por…

Oh por dios…no me digas que es “ese” cuadro.

— ¡¿Vas a poner eso ahí?!

¿Qué tiene de malo ese lienzo, Luna? —Milo pregunta extrañado pues no tiene idea de lo que es esa cosa—Claro, es un poco “curioso” y no tengo la menor idea de lo que sea, pero es un cuadro que le regalaron al Alfa y sería una grosería dejarlo arrumbado.

¿”Le regalaron”? ¡Él lo pintó---!

‘—Nadie más que tú sabe que yo hago eso, Cady’

Él al querer mantener en secreto su pasatiempo artístico me habla por enlace mental, en este momento también comprendo que nuestro vínculo “fortalecido” como dijo Terrence Gian Avery el día que nos hicimos novios, nuevamente se abrió pues nuestras mentes se cruzaron compartiendo una parte de mis pensamientos.

Milo sabe de su escondite, pero desconoce lo que hay dentro y mucho menos está enterado que su Alfa también tiene su propio pasatiempo oculto.

‘—Eso es porque tendría que explicarle muchas cosas y un Alfa que haga de pintor no es algo que sea bien---‘

¿Te avergüenza? ¡Más vergüenza te debería dar exhibir "eso" ahí!

‘— ¿Por qué? A mí me encanta’  Responde el muy idiota.  

Porque... ugh… sabes perfectamente cómo... ¡Agh...! ¡Sabes todo lo que hicimos sobre esa cosa!

‘—Es justo por eso que es especial’

— ¡¿Estás loco?! ¡No puedes mostrarle "eso" a todos como si fuera un trofeo!

¡Si, lo he gritado y él se ha quedado callado!

De nada sirve hablarlo por enlace mental. Con la negativa de Ery cada vez siento más molestia pues el muy necio no comprende lo delicado que es poner ese mentado cuadro a la vista pública de cada ser que entre a la oficina.

—Entonces en la parte más alta será—Dice Milo ignorando lo que acabo de decir— Así Luna y Alfa podrán apreciarlo desde el escritorio---

— ¡NO!—Exclamo con horror.

— ¿Por qué no, novia? ¿No te gusta? Podemos elegirle otro lugar enton----

— ¡Ni ahí, ni aquí, en ningún otro lugar! ¡Retira esa cosa!

—Milo, ya la escuchaste. Busca un mejor ángulo para que podamos verlo sin importar en qué lugar de la habitación---

— ¡Entiende, Alfa idiota!

¡¿Cómo puede ocurrírsele algo tan estúpido?! ¡Si pone eso ahí va a matarme de vergüenza cada vez que alguien lo vea!

Creo que será mejor que los deje decidirlo juntos, Alfa y Luna, me retiro.

Milo sale con dignidad a pasos firmes pero lentos, la tensión en el ambiente es tal que puedo escuchar los pasos de sus zapatos hasta que la puerta se cierra con suavidad. Cuando el CLIC de la puerta nos confirma que estamos completamente solos comenzamos a discutir.

— ¿Qué te pasa? No es necesario que te comportes de esa manera tan infantil.

— ¿Infantil? ¿Quién es el infantil, Ery?

—Tú, estás reaccionando como una loca por un simple cuadro.

— ¡¿Simple?! ¡¿Qué tiene esa cosa de simple?!

Chiara intenta hacerme razonar pero no pienso parar hasta que desista de poner esa cosa vergonzosa en la oficina.

—Ya te lo advertí, Cady… Deja de hacerme quedar como un pusilánime frente a mi manada, bastante te he tolerado tus desplantes explosivos. No puedes seguir desobedeciendo las órdenes de tu Alfa.

—Entonces compórtate como uno y escucha lo que te dicen los miembros de la manada, comenzando por tu Luna. Tu maldito igual.

—Que seas mi igual no te da el permiso de hacer lo que quieras. El cuadro se queda.

¿Sigues empeñado en avergonzarme? ¡Perfecto!

— ¡Pues yo no pienso quedarme en el mismo lugar que esa cosa! ¡Elige, el cuadro o yo!

— ¡¿Qué clase de amenaza absurda es esa?!

— ¡No voy a quedarme aquí viendo a cada rato ese cuadro por capricho tuyo!

— ¡¿Qué tiene de malo?!

— ¡Todo en esa cosa esta mal!

— ¡¿Mal?! —Ery parece ofenderse en serio.

—¡¡Así es, mal!!

Él me gruñe mientras le reclamo que me bufe en la cara, nuevamente estamos peleando de lo lindo.

— ¡Aquí lo único que está mal eres tú!

— ¡Eso es porque haces lo que se te da la gana y nunca escuchas antes a los demás! ¡Te dije que no es necesario remodelaciones ni cambios a tu oficina!

— ¡¿Acaso te tengo que pedir permiso?! ¡Anuncio de última hora soy el #$”#$ Alfa!

— ¡Anuncio matutino, me da igual que lo seas!

Nuevamente Chiara intenta intervenir y la ignoro por completo.

— ¡El que dejes eso ahí es una aberración, Ery!

— ¡Aunque lo creas una aberración, no voy a deshacerme de ese cuadro, que lo sepas bien!

Nuevamente me gruñe en la cara logrando que me ofenda con mayor razón y le respondo también con un gruñido que lo deja callado.

— ¡Perfecto, entonces puedes c*gerte ese cuadro, que te aproveche!

Haciendo una gran rabieta camino a grandes zancadas y veo una última vez el cuadro de la discordia antes de alcanzar la puerta.

— ¡Cady! ¡Si sales por esa puerta no dormiremos más juntos!

¿Se escucha ese idiota? ¿Qué clase de amenaza cree que me está haciendo? ¡Por el contrario me haría un gran favor!

— ¡Qué mejor! ¡Así podré dormir sin que me ataques toda la maldita noche! ¡Animal!

¡BAM!

Con la puerta cerrada detrás de mí Milo y Jerome se miran el uno al otro, algo me dice que escucharon todo.

— ¡¿Qué?! ¡¿No quieren apostar por esta pelea también?!

Ambos no se atreven a responder y Jerome intenta disimular mencionando el clima soleado afuera señalando a la ventana. Creo gruñirles a ellos también.

¡Estúpido Ery, Alfa idiota, insensible, pervertido!

****

Desde que nos escapamos unos días a ver el mar Ery ha mantenido en pausa los entrenamientos, el campo está completamente vacío al igual que su sala de entrenamiento personal.

El saco se columpia cada vez que lo golpeo liberando en cada uno de ellos mi molestia. Incluso están las manos y las formas que si alguien lo viera detenidamente definitivamente podrá ver la clase de cuadro obsceno que tiene de frente.

— ¡Qué idiota es! ¡Egoísta!

¿Qué le pasa? ¿Por qué es tan insensible? Es mi novio, debería considerarme antes de tomar alguna decisión estúpida como esa---

'Aunque sean novios no quiere decir que todo sea tranquilo y se eviten una que otra riña por algunas diferencias entre ustedes que se presenten en el camino, Cady'

Lo sé...

'Además, si bien no tuvo el tacto para pensar en cómo te sientes por ese cuadro, el que digamos, se hizo con muuuucho amor... tú tampoco lo tienes'

¿Por qué dices eso, Chiara?

'Porque no piensas en los motivos por los que considera ese cuadro más especial que cualquier otro'

Ese día Ery estaba aislado de todos...

'¿Lo recuerdas?'

Recuerdo cada momento, Chiara. Cada bendito segundo y cada maldita sensación.

Dejo de golpear el saco y miro un poco hacia la ventanilla que apenas deja filtrar la luz. Es imposible olvidar un día como ese, después de días sin saber a dónde había ido finalmente lo había encontrado y descubrí su otro pasatiempo secreto…

Después de contarme sus problemas y la carga de culpa que llevaba le dije que me gustan los lobos malos.

“Aaaahn~ Terrence... si lo haces así con tu boca en mi...Aaaahn~”

“¿No habías dicho que los lobos malos solo quieren comer?”

¡BAM!

Golpeo el saco con fuerza, intento que el sonido opaque de mi mente los remanentes de su voz y la mía que continúan resonando seguramente porque Chiara los está reproduciendo en mi cabeza.

“En este momento quiero devorarte y llenarme de tus deliciosos jugos hasta saciar mi sed”

¡BAM!

“Aaaahn~ Es un lugar sagrado... de tu madre...”

¡BAM!

“Entonces disfrutará vernos desde la primera fila”

¡BAAAA~!

En ese último golpe mi puño apenas rosa la superficie.

Hacía tan solo unos momentos, Ery se lamentaba por sus actos egoístas, quería reconfortarle un poco pero más que el santuario de su madre, pronto se convirtió en la boca y cueva del lobo feroz donde creo que fui directo a sus fauces.

Fue la primera vez que vi a Ery arrodillarse para lamer entre mis pliegues conmigo aun de pie. Mis piernas temblaban y mis muslos se llenaron de espasmos que subían por mi columna vertebral enviando millones de descargas eléctricas hasta mi cabeza.

“Ah... Ery...”

El desgraciado no me permitía un solo momento sin sacarme el aliento a base de jadeos y gemidos demasiado gráficos como para describirlos.

“¿Quieres que me detenga?” Me dijo con esos ojos que aparentan ser de un perro obediente con su amo cuando en realidad es una feral bestia lista para devorarme en cualquier instante.

“No...Pares...” terminé casi suplicando.

Ery me lamió lento, saboreando cada espacio, succionando los pliegues juntándolos en su boca y también entregando una devota atención individual a cada una de las capas buscando con gran paciencia mi clítoris con la lengua hasta encontrarlo.  En cuanto tomó posesión del pequeño brote succionaba como si quisiera obligarle a salir.

Si quería oponer algo de resistencia acabé por perder mi completo raciocinio y también me volví una bestia lasciva como si su saliva fuera un afrodisiaco que al solo contacto con mi piel quemara y tuviera que apagarlo con su boca y manos.

El sonido húmedo no hacía más que estimular más mi deseo mientras el Alfa pervertido se salía con la suya por sus habilidosas manos.

“Monta mis dedos, cariño” me dijo con una voz gutural respirando como si tuviera dificultad para mantenerse quieto de abrir su mandíbula y devorarme entera.

“Aaah~”

“Si, así... devóralos con tu coño” Su dedo entraba y salía, se aseguró de que yo pudiera ver paso a paso cada salida empujando con más fuerza al entrar “Mira cómo se desborda hasta mi brazo”

Sin dejar de torturar mi interior lamió mi clítoris, succionando como si quisiera beberlo todo, por momentos hurgaba con la punta de su dedo como si cavara en la vena de un depósito de agua aun sin descubrir.

Me tenía completamente a su merced recibiendo todo lo que quisiera darme hasta que finalmente se detuvo en el preciso momento en que estuve a punto de estallar dejándome con una sensación incompleta y de vacío.

“¿Ery...qué haces?” Le pregunté intentando regresar sus dedos al lugar al que quería que pertenecieran hasta que finalizaran con su ardua labor.

“Ven aquí,  siéntate sobre mí,  todavía tengo un cuadro por terminar”

“Aaahn~”

Era tanto el calor y el deseo que ni siquiera dejé que me lo pidiera dos veces, me senté sobre su miembro sintiendo como me llenaba de una manera que nunca había hecho pues esa posición era completamente nueva.

Quise moverme pero no me lo permitió. Fue tal la desesperación que le dije un par de groserías en respuesta, Ery solo parecía más divertido con esa reacción mientras tomaba su pincel y la paleta aún repleta de amarillo, completamente inmerso en su cuadro como si no sintiera nada de tenerme sentada, habría creído que le era indiferente si no fuera por la dureza de su erección que continuaba perforando en mi interior.

“¿Qué haces?” Le pregunté cuando comencé a sentir el frío de la pintura descubriendo que en algún momento había dejado de prestar atención a su lienzo y había cambiado de superficie con su pincel llenándome los senos en color anaranjado.

“Esto, querida... Es arte”

Dudo mucho que se le pueda llamar "Arte" a lo que me hace este Alfa pervertido. Pero en momentos como ese en que la razón está siendo sometida por el sofocante calor del momento ese tipo de pensamientos salen sobrando.

'Es arte, Cady. No sólo es todo un poeta también hace unos cuadros preciosos'

“¿Y esos cuadros están aquí en la habitación?” Respondí a Chiara con gran sarcasmo por nuestro enlace mental.

Gian ni siquiera me dejó continuar con mi sarcasmo cuando me empujó contra el lienzo arremetiendo como una bestia.

“Aaahn, Terrence~”

“Si puedes pensar en algo más entonces no estoy haciendo bien mi trabajo” Decía llenando mis oídos con su respiración caliente  “Necesita más naranja en ese color ámbar para que se parezca más a ti”

Ese pervertido continuó agregando suaves pinceladas mientras que con la otra mano pellizcaba diligentemente mis pezones.

“Un poco de marrón como tu cabello y algo de negro para tu ropa”

Continuó dando algunas pinceladas depravadas aquí y allá mientras que su otra mano me hacía más travesuras por debajo de mi vientre.

“Parece que está húmedo”

Quería preguntarle si se refiere a la pintura o a como me tiene a su merced pero creo que al hacerlo detoné por respuesta una actitud más atrevida en ese lobo lujurioso.

“Este pincel está seco, tal vez necesite humedecerse un poco con esta fuente de agua”

Al ver que ese vicioso de la lascivia comenzaba a meter su pincel en un lugar de lo más indebido pedí ayuda a Shawn.

“Shawn, ngh...Afuera está nevando...dile a Ery que se detenga...cuando habla así me da mucha vergüenza”

Mi querido hijo no respondió pero Ery si lo hizo entrando más profundo y lamiendo mi cuello.

“Shawn dice que continuemos ¿No ves que también Chiara está muy animada?”

Ahora que lo pienso el que tengamos unos lobos dentro que se gustan mutuamente y nosotros seamos novios… ¿Eso no volvería todos nuestros encuentros una especie de cita doble?

Ah… Ahora soy yo la que se emociona demasiado al pensar en que estamos saliendo. Aunque en este momento estamos disgustados por este mentado cuadro en el que estoy pensando y rebobinando en mi cabeza su bochornoso origen.

“He querido plasmar tu belleza tal como te veo en mis sueños, pero me es imposible avanzar desde este punto” pausó para lamer dentro de mi oído logrando que mi interior apretujara su miembro que provocó en él la liberación de un gemido gutural que me hizo estremecer “Quizá si eres mi modelo pueda terminarlo esta vez” Me dijo mientras continuaba empujando.

Dudé mucho de que siquiera pudiera terminar un tercio de la composición aquella si continuaba manoseándome.

“Ya te lo dije, Cadenza. Me puedo concentrar mejor y me siento más tranquilo cuando tengo contacto físico contigo”

Sí, pero a menos que quieras dibujar un cuadro muy obsceno este tipo de método podría llamarse poco efectivo...

“Tienes razón, me hace falta un poco más de contacto para poder concentrarme en este cuadro tan especial”

Con un empujón de aquellos que te hacen ver estrellas no tuve más remedio que apoyarme de ese cuadro para no perder el equilibrio.

“¡Aaaahn~!”

“Ery espera, tú cuadro está...”

A ese paso terminaríamos rompiendo el cuadro como hicimos con la cama. A él no le importó, continuó empujando y sacando su miembro como si su vida dependiera de ello, mis pechos rebotaban y se pegaban contra el lienzo que continuaba fresco embarrando de pintura cada centímetro de piel que se cruzara.

“La pintura aún está fresca, nos vamos a ensuciar...Aaaahn~”

“Justo lo que me faltaba, eres un prodigio, cariño” Si no fuera que estaba más allá que ahí le habría dicho lo vergonzoso que es que hable como si fuera el gran artista con semejantes actos lujuriosos pero como bien dije en medio del calor todos esos pensamientos son fútiles “Es justo lo que necesitaba mi cuadro para ser más "real" eres el pincel perfecto, amor mío”

¿Qué había dicho? No escuché eso último...

“Cadenza, eres una hermosa obra de arte”

“Por favor cállate, me avergüenza”

“Lo diré...uuugh... cuantas veces sea necesario hasta que lo creas. Eres el cuadro más hermoso, la musa de mi inspiración, la Cadenza de mi vida”

Ah, había olvidado que dijo todo eso porque en mi cabeza quería bloquear todas esas muestras de afecto hasta que finalmente pude aceptarlos varios días después.

Ery me empujaba con una gran embestida por cada palabra que dijera para halagarme. Eso hizo que la experiencia fuera de lo más… salvaje.

“¿Por qué te has quedado callada? Hmmm? ¿Aún te cuesta mucho creer que hasta el lobo malo y feroz puede ser culto? Oh, Cadenza. No tienes idea. En todo ese tiempo sin ti encontré demasiados pasatiempos, algunos los tengo muy bien escondidos y otros, muy pocos los conocen”

Milagrosamente a pesar de todas esas distracciones y gemidos que no podía evitar liberar pude responderle.

“¿No eran tus mayores placeres el sexo y fumar?”

Ery se rio con una gran carcajada, sin dejar de empujar como si eso le excitara más, continuó torturando mi interior girando con su dedo debajo de mi vientre. 

“Placeres más no pasatiempos, son muy diferentes, esposa”

Quizá debería agregar entre sus muchas habilidades el que pueda seguir hablando como si nada y mantenga la concentración a pesar del uso de su parte baja.

“Me gusta mucho leer, en especial novelas obscenas, también cuando se me da el tiempo me encierro aquí a pintar, mi otro pasatiempo cuando no estás conmigo es sacar de mi cajón alguna de tus bragas y...”

O el hecho que pueda hacer una conversación seria y pervertida a la vez.

“Ery, ya basta, eso ni siquiera se puede llamar un pasatiempo culto”

“Por supuesto que lo es, mientras me masturbo pensando en ti me invento mis propias historias. Unas historias eróticas maravillosas jamás antes escritas”

¡Espero jamás leerlas! ¡Seguro me querré morir de vergüenza!

“Me gusta la música, en especial los sonidos que haces con tu boca y con los fluidos de tu cuerpo...”

De solo recordarlo comienzo a ruborizarme y no puedo evitar que mi interior se sienta extraño y caliente. En aquel momento no fue la excepción, sus palabras eran como un afrodisiaco que me impedía pensar adecuadamente.

“¡Terrence Gian Avery, no me digas más por favor!”

“Si quieres que calle deléitame con una de tus historias ¿cuáles son tus pasatiempos, esposa?”

Con gran dificultad intenté responder lo más casual posible.

“Parque... me gusta ir al parque y ver a las personas.  Me... imagino un poco sus vidas…me invento historias al verlos... ¡Aaah, Terrence, es muy profundo...! Tam...bien... me gusta ver documentales sobre animales... bueno, lobos. Aunque por un tiempo dije que no me gustan… ¡En realidad me encantan!”

Ery sacó su miembro y antes de que pudiera quejarme lo devolvió con una gran estocada que casi me hizo cruzar el túnel de luz.

“¡Aaaahn~! ¡Me gustan las conversaciones interesantes y cuando alguien habla sobre libros me parece maravilloso en especial si lo hace con pasión y entrega!”

Le expliqué como pude lo mucho que me gusta leer, también que no puedo leer historias de romance pues se me dificulta comprenderlas, me gustan los misterios y las novelas con asesinatos porque no se necesita entender sus emociones.

También le hablé sobre mi deseo de ver una playa y lo mucho que me gustaba coleccionar piedras, también le confesé que si me encuentro accesorios pequeños y baratos como conchas de mar quisiera comprarlos aunque supiera que no tenía el dinero para hacerlo...

“¿Y te masturbas?”

Me preguntó el muy atrevido cuándo todavía ese tema era algo que me avergonzaba demasiado.

“Pervertido...”

Le dije que nunca lo había hecho hasta cierta ocasión cuando debía escribir escenas para adultos en la novela... no lo hice tan bien creo porque no lo recuerdo del todo.

“Es una lástima, tan bello cuerpo merece que lo ames y sentir su liberación palpitante con tus manos”

En realidad hasta hacía tan solo unos meses nunca me atrajo el tener relaciones ni el sexo. Me parecía repulsivo y un acto demasiado íntimo. Ni siquiera había tenido el interés de tocarme a menos que fuera estrictamente necesario.

“¿Y ahora?”

Me gusta...

Me gusta cuando Ery...

“Di mi nombre, querida”

Terrence... me gusta cuando me lo metes, todo lo que me haces me gusta.

“Buena chica, ten tu recompensa. Voy a llenarte de blanco, un color puro con el que planeo ensuciarte”

                          

Esa tarde descubrí que a Ery le gusta cuando llevo algo de blanco en mi ropa y que le gustaría verme vestir ese color de la cabeza a los pies.

“Porque así podré pensar en muchas maneras de ensuciarlo”

A veces suele repetirlo cuando tenemos momentos íntimos ahora que lo pienso. Quizá debería considerar esa petición un día…

Esa tarde en el estudio de Gudrun, entre el olor a pinturas mezclado todo con nuestro sudor y sexo, él no parecía querer detenerse jamás. Lo hicimos hasta que mis piernas temblaron. El Alfa se mantuvo hablando y diciendo cada obscenidad que se le ocurriera, tantas que por momentos me perdía en el éxtasis sin poder escucharlo todo.

“Creo que deberíamos darle un nombre a esto” Me susurró en mi oído mientras lamía este por fuera dejando el halo caliente de su boca haciéndome estremecer “¿Tú que dices, Cadenza?”

¿Un nombre? ¿Se refiere al cachorro que necesitamos procrear? Fue lo único en lo que pensé con la inocencia de alguien que se niega a ver más allá de lo que los límites establecidos por sus temores le permiten y también porque en mi cabeza no me daba para pensar en más. Después supe lo que quiso decir con eso, solo que no lo tomé de buena manera y casi me negué cuando me pidió que fuéramos algo formal.

Cuando finalmente terminamos, no solo habíamos quedado manchados con pintura por cada parte del cuerpo incluido el cabello, también el resultado frente a mí era un tanto extraño.

“¿Qué es esto? ¿Arte abstracto? ¿Lo poseyó Picasso?”

Me pregunté arqueando la ceja hasta que Ery interrumpió mis dudas con un beso y con mucho cuidado me vistió con su camiseta para llevarme a tomar una merecida ducha caliente.

'Quizá para ti haya sido un cuadro lascivo hecho con el calor del momento'

Si, lo fue.

'También fue para él como desnudarse completamente frente a ti, exponiendo sus secretos, no sólo sus problemas, también compartieron en ese pequeño y breve momento íntimo sus pasatiempos'

Es verdad. Aunque no fue nada breve.

Para él que es tan difícil mostrar sus pasatiempos secretos me mostró todo, incluso me compartió sus pinturas,  jugó con su pincel y...

'Tal vez ese cuadro signifique para ti obscenidad y un acto impúdico---'

No, me sentí unida a él,  esa es la verdad. Más que nunca, fue como si...

'Entonces piénsalo un poco ¿Qué significa para él cada vez que lo ve?'

Como si esas últimas palabras de Chiara me hubieran abierto la puerta del universo y me dieran una buena punzada de energía comienzo a correr como desquiciada.

El campo de entrenamiento hasta la manada parece una distancia demasiado larga, usaría el mapa de área para llegar más rápido pero la última vez que lo hice Ery pareció decepcionado por eso. Aún no hemos hablado de ello y no creo poder pelear por algo así sin arreglar esta diferencia primero.

No estoy segura de lo que le voy a decir cuando lo vea, sigo un poco molesta, mentiría si pretendiera que lo que dijo no me pareció ofensivo, pero mi molestia solo logrará que continuemos yendo en reversa cuando deberíamos avanzar como pareja. De por sí hemos hecho todo en orden inverso desde el principio.

CLIC

La puerta de su oficina se abre al mismo tiempo que mi mano toma el pomo de la puerta, un par de ojos azules como un bello cielo nocturno y estrellado me ven con un triste asombro.

No hay palabras, tampoco enlace mental, aun así ambos sabemos por la respiración agitada del otro que pensamos exactamente lo mismo. En un impulso igual de apasionado los dos nos abrazamos, su corazón late con la misma fuerza y velocidad que el mío.

— ¡LO SIENTO!—Decimos como una sola voz perfectamente en sincronía.

— ¡No es el cuadro lo que está mal! ¡Lo que hicimos esa vez no es algo de lo que me avergüence ni me arrepiento de ello! —le admito mientras hundo mi cabeza en su cuello.

— ¡Debí preguntarte primero y tomar tus deseos en consideración!

—Yo no debí enfadarme de esa manera sin escuchar tus razones…

Ery levanta mi barbilla y besa la comisura de mi labio. Su mirada es seria y a la vez parece preocuparse,

— ¡Aunque es muy especial para mí, si tengo que perderte para conservarlo, entonces yo mismo lo destruiré! ¡Te elijo a ti, siempre a ti, Cadenza!

— ¡Alfa tonto! ¡No quiero que lo destruyas…me gusta mucho ese cuadro también!

No podría permitir que un recuerdo tan valioso sea eliminado, inclusos si sus colores son estridentes o que parezca un cuadro de Picasso o un color field con nuestras manotas como evidencia que cada vez que lo vea me recuerde a la sesión intensa de sexo y pasión que tuvimos frente a este.

Es muy especial porque ese día Ery me dejó conocer un lado de él que me gustó mucho más. Fue sincero, su lado vulnerable me pareció precioso, sentí una conexión más profunda, más nuestra.

—Es por eso que... Ery... Ese cuadro es algo...Íntimo.

— ¿Qué es Color field Picasso?—Me pregunta con gran extrañeza en su rostro.

—Un pintor que… ¡Agh, eso no importa! Fue algo que hicimos juntos en un momento muy… especial. Por eso no puedo compartirlo con nadie más que tú.

Mis manos envuelven las mejillas de su rostro y él hace lo mismo, ambos juntamos nuestras frentes inhalando la esencia del otro.

—Es justo por eso que lo quiero en mi oficina, esposa—me admite—Para siempre tenerte cerca.

Sus ojos de un profundo e intenso tono oscuro no miente, sus manos se sienten un poco húmedas y tiemblan.

—Es el valioso recuerdo de que mi pareja, quien finalmente acepta ser mi novia, me ve como alguien que no es una mala semilla. Para recordar que debo ser un mejor alfa y un hombre adecuado para ti.

Terrence...

Para ti ese lienzo indecente significa “Redención, unión y esperanza” ¿No es así?

—Pero eso no tiene sentido ni tiene más importancia si debo perderte en su lugar, si no deseas que lo destruya ¿Lo quieres oculto en el estudio de mi madre? Haré lo que tú quieras, porque no deseo incomodarte, si debo decidir entre esos recuerdos tan preciosos y tú, te elijo a ti.

Niego con la cabeza.

Su razón es linda, si eso puede hacerle sentir tranquilidad además de motivarle para esforzarse en sus labores diarias como Alfa y preocuparse por su manada entonces---

—Aunque no estoy seguro de por qué te avergüenza tanto, creí que sería un maravilloso recuerdo para masturbarme cuando no estés en la oficina.

—Por favor destrúyelo.

Cualquier pensamiento cálido y conmovedor se ha enfriado con esa última afirmación suya.

***

Al final “Redención, unión y esperanza” sobrevivió, Ery dejó el cuadro en nuestra habitación.

Logré convencerle cuando le expliqué que todos y cada uno de esos lobos al ver entre su color amarillo y anaranjado indirectamente estarán viendo mis pechos.

“Si lo ven les arranco los ojos” Me respondió primero, le dije que mi novio no puede ser un tirano que deje ciegos a todos en la manada por sus actos descuidados. Acabó por aceptar a cambio de que le acompañara al estudio de Gudrun para hacer uno nuevo.

Al principio dudé pero me aseguró y casi juró que sería algo que haríamos juntos (libre de actos impúdicos) creí en él, ahora ese lienzo está en su oficina.

Fue algo que pintamos con algo de diversión y en un ambiente tranquilo, decidimos representar a nuestros lobos y una cosa llevó a la otra.

Él hizo casi todo el trabajo de pintura pero yo sostuve el pincel mientras guiaba mi mano para hacer los trazos y pinceladas a su gusto. Aunque mantuvo su promesa, también me daba besos ocasionales en el cuello y creo que nos besamos unas seis o siete veces en distintos lapsos. En ningún momento nos sentimos tentados a asaltar al otro, pusimos todo nuestro empeño y concentración en terminarlo.

Después de que Ery dio la pincelada final, salimos del estudio, caminamos lentamente hasta llegar al baño donde liberamos todo nuestro deseo apasionado por unirnos.

El resultado fue satisfactorio.

En la oficina de Ery, colgado en la parte alta donde pueda ser apreciado desde cualquier ángulo, un gran cuadro de dos lobos idénticos a Shawn y Chiara salvo por el color de sus ojos nos saluda cada mañana.

Los ojos de Shawn en el cuadro son azules y los de Chiara son de un tono amarillento vibrante y salvaje. Ambos lobos están viéndose frente a frente, detrás de ellos se puede apreciar un cielo completamente despejado y el mar de un tono verde esmeralda. Ambos están en lo que se parece mucho al acantilado. 

Mientras aprecio su composición recordando con una sonrisa y una que otra risa el cómo terminó ahí, la puerta de la oficina se abre. Unos pasos lentos se acercan a mí, finjo no notarlo hasta que un par de brazos me rodean, su pecho contra mi espalda se siente caliente como un cobertor.

—Me gusta más este cuadro—Le digo acurrucando mi cabeza contra en su pecho, él me abraza con mayor fuerza.

—A mí también, el otro es precioso para mí—Besa mi cuello y me hace estremecer—Pero este me parece incluso más íntimo y personal.

—Fue porque lo hicimos juntos.

—Aunque—suspira—no hicimos el amor sobre este lienzo, el resultado lo parece.

—Lo hicimos, no necesitamos quitarnos la ropa ni tener sexo para expresar lo mucho que nos gustamos y queremos. Por eso el resultado fue algo hermoso.

—Tienes razón—me abraza—Estos cuadros los concebimos con nuestro amor.

En este momento no solo me estremezco, siento una ola de calor y algo cercano a un anhelo indescriptible.

Concebir...

Veo mi vientre plano, aunque después no sabré que hacer y probablemente tenga que irme antes de verle nacer, lo deseo mucho más que antes. También me encantaría que fuera varón…

No por cuestiones machistas, es solo que como mujer sé lo difícil que es serlo y también porque eso significaría que habré superado a la maldición Beckham.  

Un hijo…

Si eso sucediera…

¿Se parecerá a él?

Ya quiero que suceda, por favor “Diosa Luna” ¡Bendice pronto a los dos con un cachorro que se parezca a él! ¡De ser posible quiero estar aquí para verlo!

¡Espera! ¿Qué nombre le pondremos?

Nunca había pensado en otro nombre que no fuera “Shawn” así que no tengo idea.

Su nombre se parece al del señor Eardwulf ahora que lo pienso, incluso si pudiera utilizarlo sería injusta con Shawn quien alegremente me llama su madre y yo realmente lo considero como un hijo.

¡Agh! ¡Tampoco puedo darle un nombre descuidado al azar! ¡Sería como si no lo quisiera! ¡Debo pensar detenidamente en ello!

Desde que decidimos tener un cachorro, Ery se ha vuelto muy entusiasta, demasiado. Apuesto a que será el orgullo de su padre quien a diferencia de Remy o Sieg, desea amarlo incondicionalmente…

Por supuesto, nuestro cachorro crecerá rodeado de mucho afecto, lejos del odio y el resentimiento. Un lobo que podrá ser alegre, jovial y libre como el viento… Aunque conociendo a Gian, tal vez sea tan impetuoso como él, después de todo, esa familia de personas guapas como modelos se hace fotocopia a sí mismos al depositar sus genes… Un suave viento y a la vez un vendaval soplando con fuerza.

Definitivamente se parecerá a él.

Será “el orgullo de su padre”

— “Gale” sería un buen nombre.

— ¿Decías algo, novia?

Sin responder le miro directamente, le tomo por el cuello de la camisa y lo jaló hacia mí chocando mis labios contra los suyos. Él me rodea con sus brazos, cierra sus ojos dispuesto a dejarse llevar por ese soplo repentino, sabe lo que deseo hacer, sin liberarse de mis brazos ni dejar de besarme camina en reversa abrazando mi cuerpo hasta llegar a la puerta. El suave sonido de un CLIC significa que nadie podrá interrumpirnos, ¡BAM! sin embargo este es opacado por el golpe de nuestros cuerpos empujando con fuerza contra la puerta, pronto este beso se convertirá en otra de esas “sesiones recreativas” para concebir al dulce fruto de nuestra relación hasta que el vendaval se parezca a él.

Maika Maese

"Gale sería un buen nombre" Cady finalmente piensa en la posibilidad deseando que ese día llegue pronto con la confirmación que tanto esperan. Un cuadro decente en reemplazo de aquel lienzo obsceno que igual verán cada día en la intimidad de su habitación. ¡De nuevo muchas gracias por sus comentarios, son la energía que me impulsa a continuar la historia con mucho entusiasmo! La historia principal ya casi está completa en publicación, mientras tanto estoy escribiendo los detalles finales de los extras "epilogo" por lo que tengo mucho trabajo y los capítulos se tardan un poco en el proceso de revisarlos y editar de uno en uno (aun con algunos errores que se resbalan, disculpen por eso) Saber que tengo por lo menos un lector me anima mucho ante las dificultades del mundo adulto y laboral, de verdad muchísimas gracias.

| 1
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP