Inicio / Hombre lobo / Atrapada con el odioso protagonista: ¡Aléjate de mí, Alfa! / Capítulo 114.5- Placebo /Ery Avery en Escena Parte 32
Capítulo 114.5- Placebo /Ery Avery en Escena Parte 32

Acto V- Mar apacible, corazones agitados (CADY)~ 

SHAAA, SHAAA

El mar repiquetea suavemente, el viento ondea mi cabello, todo es tan gentil como sus mano en mi mejilla.

Lo dije, no creí que tuviera el valor de hacerlo pero salió de mi boca, al mismo tiempo que unas lágrimas al notar que esto me afecta más de lo que habría pensado. Me siento como si hubiera liberado un gran peso en mi pecho y fuera mucho más ligera, a la vez mi cuerpo tiembla, mis piernas parecen de adorno pues quisiera salir corriendo por la vergüenza pero ni siquiera me responden.

Con un pequeño momento de valentía miro hacia arriba, él no ha dicho nada, el silencio es brutal.

¿Se lo dije demasiado tarde? Aunque su mano es cálida hay algo en su mirada que me asusta, es duda. Después de lo que parece un silencio largo en agonía e incertidumbre él finalmente parece responder.

—Cad---

Antes de que pueda decirme algo para rechazarme de vuelta, tapo su boca con mi dedo.

— Primero escúchame y luego dime lo que quieras—su ceja se arquea, al menos no está enfadado— ¿De acuerdo?

Él me asiente haciendo un ligero movimiento con su cabeza.

—Alfa Terrence Gian Avery, solicito el permiso de ser una chica mala hoy para decir todo lo que desee sin restricción alguna.

Él chasquea la lengua contra su paladar en seña de burla.

—Las chicas malas no piden permiso, Cady.

Su sonrisa, dios, esa sonrisa cuánto la extrañaba… De inmediato capturo en mi mano el cuello de su camisa, lo jalo hacia mí con fuerza tan rápido que apenas rozamos nuestros labios. Él me mira sorprendido, ni yo me esperaba ese  extraño impulso.

— Es mi turno para hablar, Alfa—Digo seria, con una confianza recargada que acabo de obtener por ese beso que le he robado.

Él me asiente, creo ver también un ligero tono rosado y carmesí en sus mejillas. Puede que el sol me haga ilusiones ópticas. Pero me parece que le hace ver encantador.

—Me gustas—Le digo sin miramiento ni titubeos—Me gustas mucho.

Ery abre la boca y vuelvo a detenerlo con mis dedos.

— No como un amigo, hemos hecho demasiadas cosas que sobrepasan ese límite y no, tampoco me atrae solamente tu cuerpo. No me gustas por ser mi "mate" o compañero designado por una diosa... Sino por algo que es completamente mío.

En silencio el viento continúa ondeando nuestro cabello, creí que podría decirselo todo pero apenas puedo expresar un fragmento de lo que ocurre por mi cabeza. Pensé en un gran discurso pero nada de lo que digo ahora se parece, en el momento en que lo vi alejarse sentí ese temor de que después no tendría arreglo alguno así que un “Te quiero” salió de mi boca. Por supuesto quería decírselo, pero no en ese orden sino hasta el final después de explicarle lo que es para mí querer a alguien.

— Me gustas mas no te amo, no sé amar y honestamente no creo en ello—Chiara me gruñe pero logro tranquilizarla un poco prometiendo que no me equivocaré esta vez ni diré más mentiras—Me gustas como no tienes idea, no solo por el estúpido vínculo porque no es mío. Y aunque no eres mío si deseo que lo seas así como deseo ser tuya,no por completo claro…

‘Cady, eso que acabas de decir no tiene sentido alguno---‘

De inmediato detiene su reproche al percatarse como yo de la reacción de ellos, Chiara asiente y me dice que continúe.

— Sé que suena egoísta y tal vez estoy siendo cruel al desear esto. Yo de verdad tengo que regresar, lo deseo con todas mis fuerzas, tengo mucho por resolver. Pero una parte de mí no quiere irse, una pequeña muy pequeña, diminuta, imperceptible partecita a la que le gustas un poquito.

Ery y Chiara me gruñen al mismo tiempo.

—Es mentira—admito—En realidad no es tan pequeña... para nada diminuta...

Es inmensa.

—No solo me gustas, gustar es demasiado pequeño para resumir lo que siento por ti. Aunque no te amo y no creo poder hacerlo nunca porque lo prometí... Yo... ¡Te quiero! ¡Te quiero mucho, Gian!

Te quiero tanto que después de que me hablaste de la impronta y lo que podrías hacer por mí me dio miedo. Por primera vez pensé en la despedida, en lo que sería para ti cuando me vaya y te deje solo y quería frenarlo, evitar que me amaras así no sufrieras por la despedida porque mentí cuando dije que solo me interesas otra tener sexo.

—Pero eso solo fue una excusa para cubrir mi propio temor a perderte. Yo tampoco puedo imaginarme una vida sin ti.

Ery quiere hablar, nuevamente niego con mi cabeza y le miro firme sin dejarle abrir la boca.

—Tampoco puedo imaginarme lejos de ellos, no podría vivir recordando que les hice miserables.

Esto es demasiado difícil ¿Soy egoísta al desear ambos?

—Los quiero a ambos.

Mis lágrimas caen por mis mejillas, son calientes y se enfrían al contacto del viento. Mi corazón es un nudo inquieto a medida que se acerca a esa petición egoísta que podría acabar de derrumbar todo con él o iniciar una nueva construcción de algo completamente desconocido para mí.

—Te quiero y también deseo regresar.

Sé que parezco una indecisa y que solo puedo elegir uno, pero no quiero mentirme a mí misma más ni mentir y herir a quien me gusta por temor a lo que sucederá después.

Comencé a pensar más en ello cuando Milo me dijo las palabras que son más fuertes que cualquier placebo.

"SIN ARREPENTIMIENTOS"

Quiero hacer mucho contigo, si es una ilusión o una mentira es lo más increíble que me ha sucedido y no quiero perderlo pensando toda mi vida en lo que no pudo ser por mi cobardía.

— ¿Podemos pretender que no soy un alma atrapada en un cuerpo prestado? ¿Podemos pretender que no me iré un día?

Elegí volver al acantilado y el mar porque quiero volver en el tiempo, cambiar mi respuesta falsa por una verdadera. Es imposible sobrescribir en el pasado, aun así quiero intentarlo, incluso si su respuesta esta vez sea una negativa para mí.

Ery no responde ni siquiera con un gruñido. Respiro hondo, con una mano en el pecho y el alma en un hilo antes de continuar. 

— De ser así me gustaría ser tu novia y hacer lo que hacen los novios… aunque sea una egoísta y no pueda amarte con la misma magnitud.

Silencio. Él no responde, parece verme pero su mirada está perdida en el limbo o en otra parte, mis manos tiemblan y comienzan a enfriarse pero no pienso darme por vencida hasta decir todo lo que tengo en mi pecho.

—Entiendo que es un trato muy injusto, no puedo amarte, pero te aseguro que si puedo quererte y darte en este tiempo lo único que poseo y eso es---

No pude terminar porque Ery me toma del hombro y me jala hacia él abrazándome con fuerza.

—Mía—inhala en mi cabello y exhala liberando un gran suspiro apretando su cuerpo contra el mío como si fuera a escapar— Incluso si es por poco tiempo eres mía y yo siempre seré tuyo.

Sollozo, jamás pensé que podría sentir tanta dicha en mi vida ni que podría experimentar un momento así siquiera en mis sueños.

— ¿Aunque no puedo amarte como deseas?—Pregunto abrazándole de vuelta. Él me abraza con mayor fuerza, soltando una risilla entre juguetona y serena.

—Soy flexible, solo no digas que soy tu amigo, si puedo ser más que eso entonces puedo aceptar lo que sea, Cady.

—Me gustas...

Él me suelta y hace que lo vea a los ojos, de nuevo se ha quedado callado.

—Te quiero más de lo que puedes imaginar...

Con su mano limpia de nuevo mis lágrimas, no parece molesto pero tiene algo muy serio que decirme, lo puedo percibir en su mirada y los gestos rígidos en su boca.

—Si ya terminaste, me temo que seré un lobo muy malo porque es mi turno de responder.

Asiento, incluso si me rechaza (algo que merezco) volveré a insistir después como las muchas veces que no se rindió conmigo. Adelante, estoy lista para lo que sea.

—Sí, Alfa...

Me toma por el cuello y me planta tres besos rápidos.

—Aunque no creas en ello quiero hacerte el amor, voy a desnudarte, me voy a meter en ti, te haré gemir debajo de mí y no voy a soltarte hasta que haya dejado mi semilla, no como tu amigo sino tu pareja. ¿Puedo?

—Los lobos malos no piden permiso, toman lo que quieren.

—Aprendes rápido, mi traviesa lobita—

Incluso si es por tiempo limitado. Y sé que va a expirar pronto. Lo decidí, voy a entregarme por completo a él.

Es una locura porque es un personaje ficticio y sé que no saldrá nada bueno de esto. Sin embargo tampoco pasará algo malo, porque jamás me había sentido así antes. No como una mujer común que puede sentir algo hacia un hombre.

"Mientes"

Dice una voz muy parecida a la de Ery.

Es una voz que suele susurrar en mi interior cada vez que comienzo a abrazar esto que florece en mí obligándome a frenar abruptamente. Sin embargo esta vez no me inquieta ni me siento culpable, en su lugar sacudo la cabeza y dejo que fluya lo que siento como un río desbordante.

Si, una Cadence más joven sintió “amor” por primera vez, incluso escribió una historia como nunca fui capaz en años. También otra Cadence no tan del pasado habrá sentido algo extraño por ese hombre. Pero el día en que morí, olvidé y tomé el cuerpo de Candace, todos estos momentos han sido solo míos.

Incluso si antes lo hubiera sentido, esto que me sucede si es completamente nuevo.

Lo quiero, no es ningún error ni tampoco una confusión.

Aunque sea por un momento breve voy a entregarme a él, mi Alfa.

'Al menos ya no lo niegas. Aunque no puedo creer que aceptara una confesión tan confusa'

Murmura Chiara.

Ery y Shawn se ríen, ambas nos sorprendemos al saber que nuestros enlaces mentales se cruzaron y podemos escuchar lo que hombre y lobo piensan también.

Oh por dios… ¿Desde cuándo pueden escucharnos? ¿Qué han escuchado? ¿Ery escuchó todos mis pensamientos hasta ahora?

—Sí y no—Responden ambos como una sola voz—No son todos pero si la gran mayoría.

Trago grueso y me cubro el rostro avergonzada.

¡¿Cuánto habrá escuchado?! No, es mal momento para pensar eso… la pregunta sería por qué sucedió ¿Qué significa esto?

—Significa que nuestro vínculo se fortaleció—Aseguran los dos acercando su frente a la nuestra, Lobos. hombre y mujer por igual.

Puedo sentir a Chiara unida a mi como una extensión de mi cuerpo mientras Shawn y Ery unen su palma con la nuestra. Ni siquiera nos levantamos del lugar donde estamos arrodillados, tampoco apartamos la mirada del otro mientras abro su camisa y él sube el dobladillo de mi vestido.

Mis brazos están sobre su cuello mientras nos besamos y por momentos acaricio su pecho sintiendo su firmeza, él por supuesto no se mide en sus deseos al acariciarme el muslo y recorrerme el cuerpo con sus manos trazando una línea invisible con la palma hasta llegar al lugar que más le gusta.

Sin despegar nuestros labios desprendo de su cuerpo la camisa completa mientras me abrazo a su cuerpo trepando por sus piernas, abriendo su pantalón, disfrutando del calor entre sus abdominales bajando suavemente hasta el lugar que más me gusta además de su rostro.

Sin despojarnos completamente la ropa nos abrazamos como solo un par de novios puede hacer, sin prisas pero sin frenarnos siquiera un instante, tampoco podemos liberar la boca del otro como si solo soltarnos un momento fuera a terminar con el encanto.

Cuando su parte baja finalmente invade mi intimidad nuestros labios se despegan para liberar una gran bocanada de aire, abrazo su cuello hundiendo mi cabeza entre el cuello y su oído besando su nuca, soltando más gemidos suaves como pequeños susurros que solo deseo que escuche él.

Aunque ellos también lo habían deseado tanto como yo, en realidad somos nosotras quienes tenemos el control absoluto de ellos, me subo sobre su abdomen y lo monto como un caballo, mis caderas son incapaces de detenerse.

—Cadenza…—Me dice en el oído, el calor que exhala por su boca es maravilloso.

—Gian…—Él vuelve a capturarme los labios usando los suyos como anzuelo.

Aprieto mis muslos, quiero tenerlo mucho más cerca, más adentro. Él responde con un gruñido ahogado en mi boca abrazando mi espalda y bajando su mano hasta mi trasero empujando con mayor fuerza.

Cuando llegamos a la primera punta de la cima despego mis labios de él, aún deseo continuar pero le digo que debemos parar.

— ¿Por qué? Aún tengo mucha resistencia---

Le beso una vez más y lo hago callar con mi dedo. Una pequeña sonrisa traviesa se dibuja en mis labios mientras me levanto liberando su miembro de mi interior, él suelta una gran bocanada de aire al sentirse fuera del calor de mi cuerpo.

Sin esperar a que me diga nada más, me desnudo completamente frente a él “Esta vez debemos dejar que ellos lo disfruten” Le digo desde nuestro enlace mental guiñando el ojo antes de tomar la forma de un lobo.

Al principio no entiende mis planes pero en el momento en que comprende por completo me sonríe picaronamente desnudándose rápidamente.

—Por supuesto, Chiara y Shawn también lo pueden disfrutar.

Su forma de lobo de nuevo me hace babear por lo encantador que es, aunque es Shawn quien le da esa forma no es nada extraño pues yo deseo al humano y Chiara al lobo. El humano también es un majestuoso y precioso lobo, mío, completamente mío.  

‘— ¡Atrápame primero, novio!’

Le digo por enlace mental con gran entusiasmo. Corro entre la maleza como una traviesa esperando a que me alcance, solo por momentos me detengo para voltear y provocarle ¡Espero que me alcance pero no se la dejaré fácil!

-------------------

Acto V- Mar apacible, corazones agitados (ERY)~ 

Los dos corremos hasta que finalmente la alcanzo. La lamo por todas partes y olfateo su esencia que me vuelve loco.

Luego Shawn toma control de mí, creo que Chiara acaba de hacer lo mismo,  ambos se aman, lo han esperado por demasiado tiempo. Los dos hacen el amor mientras Cady y yo nos observamos desde la ventana de nuestras almas.

Dejo que tomen su tiempo, ni siquiera tengo prisa. Algo extraño porque fue casi una semana lo que estuvimos separados y la anhelé como ella no tiene idea.

Cuando han terminado volvemos a ser humanos y nos abrazamos.

La beso, he perdido la cuenta de las veces que lo he hecho hoy. Nada es suficiente, quisiera estar así para siempre.

Ella gime debajo de mí, lo hacemos en varias posiciones y cuando parece que ya hemos terminado vuelvo con movimientos de cadera lentos hasta que recupero fuerzas, continúo rápido y duro empujando dentro como si quisiera alcanzar a tocar su alma.

Quiero estar cerca, muy cerca, como dos piezas que son de uno mismo. Así es como veo estar conectado a ella, quiero más aunque ya estoy hasta adentro y no puedo hundirme en ella hasta fusionarme con su cuerpo.

Cady... Cadence Beckham, sé mía. No te vayas lejos y si lo haces llévame contigo o mátame porque no podré soportar esta vida sin ti.

Por supuesto todo esto lo mantengo sellado, muy lejos de nuestro vínculo y enlace mental.

Si se lo digo, ella podría aterrarse como con el tema de la impronta así que no puedo dejar que escuche mis pensamientos.

Antes habíamos tenido sexo, la he montado muchas veces, hemos tomado cada posición. Pero jamás habíamos hecho el amor. Creí que ya había sucedido pero ahora estoy seguro, hoy realmente hicimos el amor.

<<¡¡DIN, DIN, DIN!! Misión superada, la recompensa se encuentra en--- >>

Si quieres darme una recompensa, Dios Schadenfreude...

Déjame disfrutar de mi novia sin interrupciones.

El dios extraño y voyerista  se queda callado mientras hundo mi cabeza en el cuello de mi chica. Así es, por fin es mía.

***

Después de terminar nos vestimos en silencio, regresamos al mismo acantilado donde me rechazó la primera vez. Vemos el sol de un tono rojizo y anaranjado, su cabeza está recargada en mi hombro y nuestras manos entrelazadas, su otra mano recargada cerca de mi pecho se empuja hacia mí pidiendo mi atención, no la dejaré esperando, tomo su mano y capturo esos suaves labios.

Parece que esta ropa no se mantendrá puesta por mucho tiempo.

—Gian...—Dice mi nombre gimiendo mientras me empuja ligeramente para recuperar el aliento.

— ¿Hmm?

Continuamos besándonos como si estuviéramos a unos minutos del fin del mundo. Después de un momento ella vuelve a empujarme con cuidado y me toma la cara entre sus manos sin dejar de mirarme con una ternura como nunca.

—Nada será sencillo a partir de ahora...

—Por supuesto que no—Le digo besando su frente—Ahora que eres mía no pienso dejarte tranquila a sol ni sombra.

— ¡Pervertido!

Devoro sus labios con un hambre insaciable llevándola suavemente debajo de mí para continuar la danza de amor cuando vuelve a separar sus labios.

—Hablo de algo serio, Ery. Aun hay mucho que no sabes sobre mí---

Vuelvo a besarla. Ella se deja llevar por un momento hasta que su cuerpo se pone rígido, Shawn también me advierte que debo escuchar lo que desea o solo seré un lobo pervertido a sus ojos.

— ¿Y eso que tiene de malo?—Respondo en voz alta a Shawn, Cady cree que me refiero a ella y me mira con tristeza.

—Cuando conozcas esos defectos puede que...

Nuevamente aseguro sus temores con un pequeño y suave beso en su mejilla procurando que sea muy cerca de sus labios.

—Jamás pasara, Cadenza.

— ¿Qué te lo asegura? Solo conoces muy poco de mí y tal vez ese otro lado de mí te decepcione---

— ¿Por qué me habría de decepcionar? Amo todo ti, tus inseguridades y defectos también se incluyen en el paquete.

—No conoces los suficientes... —Me empuja y no tengo más remedio que ser menos lobo y escuchar como un hombre lo que mi amada necesita decir.

— ¿No? Cadenza, cuando cantas es como si un pájaro carpintero cayera del árbol y su pico se derrapara sobre una lámina todo el trayecto mientras va disparado al suelo donde le espera la inminente muerte o un descalabro seguro.

Shawn me gruñe.

—Eso no es un defecto, es un insulto---

De inmediato vuelvo a besarla. Esta vez me contengo de ir más lejos al limitarme a un beso pequeño y rápido como un chasquido.

—No lo es. Porque para mí la voz de Cadenza es la más hermosa que existe en el mundo.

—Pero acabas de decir que---

Lamo sus labios y la beso un poco más profundo.

—Sin importar tus defectos,  los amo a todos, Cadenza.

Ella me mira como si le hubiera dicho algo imposible de creer, acaba por suspirar en resignación y niega con la cabeza con una pequeña sonrisa.

— ¿Qué hice para merecerte?—Me dice acurrucando su mejilla contra mi mano dándome un efecto de dejavu robándome una sonrisa y el aliento.

—Lo mismo que habré hecho yo para merecerte—capturo su mano y beso el dorso antes de jalar de su brazo para acercarla a mí y darle una pequeña palmada en el trasero lo suficiente fuerte para que esta resuene pero sin ser tan fuerte como un golpe.

¡SLAP!

— ¡¿Por qué la nalgada, Alfa degenerado?!

Sin responder levanto su cuerpo como un pequeño costal que recargo en mi hombro.

¡PAF!

Esta vez le palmeo con un poco de suavidad el trasero.

De inmediato forcejea conmigo, me llama un depravado mientras se apoya en mis hombros para mirarme de frente.

—¡Deja de hacer eso, lobo fetichista!

— ¿No dijiste que hoy serás una chica mala? Qué más da si lo mereces, tómalo si lo quieres y más te vale darte prisa, Cadenza. De lo contrario, juro por la Diosa que yo seré quien te tome en este instante.

Al instante ella se ruboriza y me mira con asombro.

—Estás loco…

—Lo estoy—admito—Y estoy harto de fingir que Cadence Beckham no me ha vuelto un loco.

—Estás loco—me repite—y creo que estoy loca también.

Ella arquea su cuerpo hacia mí, me besa mientras sostengo ambas de sus piernas como único soporte. Después de separar sus labios de los míos me dice las palabras más hermosas que existen en el mundo.

—Te quiero.

Pero eso no será suficiente, de inmediato le doy una nalgada más sonora que ella acaba por gritar con un gemido muy sexy.

— ¿Le llamas a eso una declaración? Que lo escuche todo el mundo—ordeno.

En realidad solo quiero disimular mi propio rostro avergonzado pero ella me hace ruborizar más haciendo lo inesperado.

— ¡TE QUIERO, TERRENCE GIAN AVERY!

Lo grita hacia el mar con ambas manos a los lados de la boca para potencializar su voz. Inexplicablemente su voz resuena como un eco repitiendo su “Te quiero” varias veces en lugar de mi nombre.  

— ¡Oh! ¡El Alfa está avergonzado, que lindo!—me dice juguetonamente picoteando en mi mejilla.

—No creí que fueras tan atrevida—Volteo para disimular pero ella solo se ríe como desquiciada y me vuelve a picotear las mejillas hasta que capturo su dedo en mi boca moridendo levemente la punta. Ella no siente dolor alguno, por el contrario vuelve a gemir haciendo que mi parte baja reaccione y se endurezca.

Luego, como si hubiera recordado que tenía algo más serio de lo cual hablar ella me ve con una media sonrisa, suave y radiante como sus ojos color ámbar.

—Soy un desastre, Ery. No creo poder corresponderte como mereces pero quiero que sepas que lo que siento por ti no es para nada pequeño ni insignificante. Nunca volveré a negarte lo real que es.

Libero una gran carcajada, inmensa, ni siquiera yo sabía que podría tener tanta potencia para reírme sin agotar el aire.

La elevo lo más alto que puedo con mis brazos dando vueltas como idiota hasta que ambos caemos.

—Gian…—Me dice a grandes bocanadas mientras ataco de nuevo su cuerpo—aunque no sea justo que vivas este tiempo con una venda en los ojos pretendiendo, yo---

— ¡Lo haré con gusto, Cadenza!—Abrazo su cuerpo— ¡Estaré contigo hasta el fin del mundo y seré el más dichoso!

***

En mi escritorio continúo firmando y leyendo los permisos que dejé pendientes de una semana, es mucho trabajo acumulado y eso me haría rabiar pero todo lo hago con una gran sonrisa en mi boca.

Todo parece un precioso sueño, Cadenza y yo…

Milo me mira como mi abuelo dando al darme una buena reprimenda por salir de la manada sin pedir permiso siendo menor de edad. Tiene algo de razón, después de todo si nos escapamos, nos quedamos un día más, tuvimos nuestra “luna de miel” toda la noche y al día siguiente correteamos sobre la suavidad de la arena salpicando entre la espuma del mar. Ella de verdad lo adora.

Durante esos días no fui un alfa sino un simple hombre, no pensé en nada con respecto a la manada salvo algunas veces en que la memoria de abuelo y el mar me daban un pequeño deje de nostalgia que compartí con Cady.

Ella con la empatía nata que tiene puso unas flores a la orilla que rápidamente fueron arrastradas por las pequeñas olas.

“Son para tu abuela Gianna” Me dijo suavemente.

Mi abuelo me llamaba “Terrence” casi todo el tiempo, muy pocas ocasiones me llamaba “Gian” aunque estoy seguro de que era su nombre predilecto.

“Quizá porque se sentía indigno al hacerlo” dedujo ella de inmediato, Cady tiene un tremendo sentido de intuición y aunque no conoció a mis abuelos puede decirme desde otra perspectiva lo que quizá mi abuelo habrá pensado todas esas veces cuando me llevaba con él a ver el mar.

Mi abuelo se equivocó cuando rechazó a su pareja destinada, cuando se arrepintió el precio para recuperarla fue demasiado alto. Él cortejó a mi abuela y todos en la manada supieron lo mucho que el Alfa la colmaba de atenciones, incluso actuó fuera de su papel como líder. Pero nada de eso habría sucedido si mi abuelo fuera un simple hombre lobo sin rango ni prejuicios.

“¿Tú crees eso?” llevó sus dedos a sus labios y supe que me diría algo impresionante “¿No fue ese rechazo el que le hizo apreciarla? Aunque fuera por un corto tiempo, estoy segura que tu abuela fue muy feliz a su lado porque tu abuelo nunca dejó pasar un solo día sin decirle lo mucho que la amaba”

Me valí de esas palabras para pedirle que fuéramos novios. Ella me arqueó la ceja y parecía estar ofendida, no entendí por qué, le insistí mientras ella evitaba mi mirada dando vuelta de lado a lado.

Después de disculparme por aquello que ni siquiera sabía que había hecho mal ella de nuevo me ignoró hasta que resignado me voltee, luego quedé estupefacto cuando ella me palmeó el trasero.  Ante mi reacción ella se rio, fuerte y claro. Me estaba tomando el pelo.

“Creí que con la declaración de hace rato fui clara al decirlo ¡Seamos novios, Alfa tonto!”

Le prometí que seré el mejor novio.

“No prometas en vano” me respondió con una voz seca luego volvió a reírse admitiendo que le parece divertido hacerme renegar “Ya eres el mejor novio”

"¡Entonces seré mucho mejor cada día!" Le prometí.

“No es concurso, Alfa tontito...” Me dijo acariciando mi cabeza como si fuera un cachorro, soy mucho más alto que ella así que era un poco curioso verla descalza y de puntillas intentando alcanzar la cima de mi cabeza.

“Me aseguraré de llenarte hasta que deje una marca tan grande en ti como para nunca olvidarme” dije más como una advertencia que una promesa  “Así me llevaras contigo en tus recuerdos donde quiera que estés”

Cady retiró su mano de mi cabeza y con un aspecto muy serio me miró como si hubiera dicho algo incorrecto.

“Ah... esto es muy malo” murmuró a regañadientes.

¿Dije algo malo? Le pregunté con preocupación.

“Acabas de tomar un pedacito...”

¿Un pedacito de qué?

“Mi corazón. Uno pequeñito, es muy, muy pequeñito, pero acabas de hacerlo tuyo”

Sentí un gran alivio y mi pecho se llenó de orgullo.

“Entonces si es posible tomar un poco cada vez, me aseguraré de obtener la mayor parte”

Ella cubrió su rostro, a veces es una fiera que juguetea sin temor con el peligro y al instante puede volverse un adorable conejo. Eso también me encanta de ella.

“No tienes por qué avergonzarte. Somos novios... oh por la Diosa, eres mi novia... ¡Cadenza eres mi novia!”

Mi propia voz hace resonancia en mi cabeza mientras sonrío y me rio provocando de nuevo que Milo tosa y aclare su garganta.

—Pareces muy feliz para tener todas esas responsabilidades pendientes, Alfa desobligado.

Mientras Milo me da un sermón o algo así, pienso todavía en la playa y en ella, cada una de las palabras que compartimos.

“¡Alfa, lo estamos haciendo todo al revés! ¡De esposos retrocedemos a ser novios! ¿No te parece extraño?”

“¿Cuál retroceso? ¡También eres mi esposa! Pero en este momento el que seas mi novia es mucho mejor”

Porque lo decidimos por nuestra cuenta, no por un estúpido vínculo ni una orden de un Alfa idiota que le obligara a que lo hiciera.

“Cuando nos casamos pactamos una alianza”

Me dijo la muy ingenua, quizá hace unos meses cuando comenzó eso habría sido suficiente. No más, ambos sabemos que todo eso terminó el momento en que comenzamos a saber los secretos y pasado del otro.

Yo no deseo un matrimonio por contrato ni tampoco como una alianza.

Quiero que nos casemos de verdad, llamarla mi esposa y que ese "Si, acepto" sea completamente suyo.

— ¿Alfa? Creo que será mejor si lo dejamos para después, mañana habrá entrenamiento---

Debería prestar atención a mi Beta pero mi mente aún divaga entre el sonido de las olas del mar, el olor salado y a sol que nos dejó su huella al broncearnos la piel.

“Yo, Alfa Terrence Gian Avery, líder de la manada Silivia Crescent Lake te tomo a ti,  Cadence Beckham como mi novia”

Deseaba sellar nuestro nuevo pacto con un nuevo vínculo, nuestro, uno que crearemos nosotros mismos no una Diosa ni nadie más.

“Yo, Cadence Beckham, quien no tiene rango alguno, quien vive bajo el mismo techo que el Alfa. Te acepto a ti Gian, y a este vínculo como mi novio”

— ¿Me escuchaste, Ery?—Me pregunta agitando su mano frente a mis ojos— ¡Si no puedes enfocarte bien ve a descansar!

—Mañana no habrá entrenamiento—Respondo levantándome de mi silla y dirigiéndome rápidamente a la salida con el corazón latiendo fuertemente en mi pecho.

                     

— ¿De verdad, Alfa?

—Mañana será un día hermoso no hay que desperdiciarlo en entrenamientos cuando ya hemos hecho suficiente todo un año ¿No crees?

Llevo mi mano al pecho pretendiendo ser un lobo generoso que piensa en su manada y en que ellos también merecen un descanso para ver a sus novias así como sus respectivas familias.

—Alfa, acabas de c#ger ¿verdad?— Me dice seco, carente de expresividad en su rostro.

Dejo pasar unos segundos de silencio mientras suspiro ¿cómo puede ser tan depravado mi Beta? Parece que no le he enseñado bien últimamente.

—Milo, no todo en la vida se trata de c#ger y aparearse.

— ¿Ah sí? ¿Entonces de que se trata? —Me dirige otra mirada seca mientras empina en su boca la taza.

—De hacer el amor hasta que no pueda levantarse más.

¡PFFFFT!

Milo escupe el contenido, tal vez estaba muy caliente o se pasó de azúcar.

— ¿Ella? Por la Diosa... Ery, que bestia.

Suspiro y cierro la puerta.

'Si supiera que te refieres a que se lo hiciste hasta que TÚ quedaste seco y satisfecho sin poder moverte más, te llamará más que una bestia un monstruo'

Lo que digan Milo y Shawn no me interesa, mis pies continúan caminando solos hasta subir las escaleras y llegar a nuestra habitación. Si, nuestra habitación, así debe ser para siempre.

Abro la puerta suavemente dejando solo una pequeña abertura para asomar mi cabeza, busco rápidamente a mi amada quien lee atentamente entre un montón de hojas desparramadas en nuestra cama, parece muy entretenida cuando finalmente detecta mi presencia.

Mi camisa en su cuerpo es un deleite visual, me alegra haberle condicionado a que tenía que llevarla puesta como ropa de dormir cada noche sin falta a cambio de seguir tomando mi almohada sin consecuencias.

Con un movimiento rápido cierro la puerta detrás de mí mientras camino hacia el frente, directo hacia mi pequeña presa. Esta noche no podrá cumplir mis condiciones porque voy a arrancar cada prenda de su cuerpo.

Maika Maese

¡Finalmente son una verdadera pareja! Aun no sabe sobre amar como tal, pero ya no se cierra a conocer ese nivel de sentimientos algún día. Después de una larga espera por fin Shawn y Chiara pudieron unirse en sus respectivas formas de lobo, con ambas mitades juntas como una sola. la feliz pareja o más bien Ery solo tiene un objetivo...

| Me gusta
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP