La vida de Alicia había mejorado mucho en los últimos meses. Había llegado a la clínica cuando apenas iba a cumplir su segundo mes de embarazo y aquel día estaba cumpliendo el sexto. Se miraba al espejo su hermosa barriga que había crecido mucho más grande de lo que habría imaginado. Lucía radiante y feliz.
– Es día de natación –exclamó una enfermera entrando en la habitación. Ella se giró para verla con una sonrisa.
– Creo que hoy necesitaré más ayuda, estoy más grande –comentó ri