Mundo ficciónIniciar sesiónEl edificio Vitolli se alzaba frente a ella como una fortaleza de vidrio y acero. Alicia respiró profundo antes de cruzar la puerta giratoria, y Anderson deslizó una mano posesiva en su espalda, ese gesto apenas perceptible que decía todo sin palabras.
—Puedes hacer esto —susurró contra su cabello, aunque no era una pregunta.
Ella lo sabía. Lo sentía en cada fibra de su cuerpo, en la sangre que corría m&a







