Con esa revelación en la mano, Alicia decidió confrontar cara a cara a la persona que había estado maniobrando desde las sombras, ese ejecutivo de alto nivel que parecía intocable. La conversación fue tensa, cargada de una electricidad que no admitía dudas. Había quedado claro que la manipulación no era un acto aislado de una mente ambiciosa, sino una cadena de intereses que ponía en peligro no solo su carrera, sino la seguridad de Jonas. La atmósfera en la sala de juntas se volvía cada vez más
ARGrimán
Gracias por leer este capítulo. Si les gustan las historias de hombres lobos, les invito a leer mi nueva novela titulada "Sed de venganza". Besos