Mundo ficciónIniciar sesiónLisa había hecho su elección. Mientras Anderson limpiaba el desorden de Lucas y, Mark asumía su confesión, ella se marcharía. Era lo correcto. Lo necesario. Sin embargo, con la mano en la manija del auto, Lisa sintió algo que no había anticipado: vacío.
No era miedo. Nunca era miedo.
—¿Así que te vas? —la voz de Alicia llegó desde el porche, envuelta en la oscuridad de la noche. No hab&iacut







