En aquel momento, ella no había pensado que esa mentira llevaría a su madre a persuadirla de algo así. Ahora, con su relación con Alexander cambiando, se sentía obligada a decirle la verdad.
—Él ya está comprometido —comenzó lentamente—. Tiene una prometida.
—¿Comprometido? —El rostro de Caroline decayó; un profundo ceño frunció su frente—. Pero parece que le gustas. —Su expresión se volvió sombría al sospechar que Ryan estaba jugando con las emociones de Beth.
Beth se encogió de hombros co