El agarre de Alexander en su mano se intensificó, mientras su instinto protector se encendía.
—Todo eso ha quedado en el pasado. No le des más vueltas. Además... —Se detuvo, debatiendo si contarle sobre la muerte de Lionel, pero decidió no hacerlo. Ella no necesitaba más preocupaciones en este momento—. Pensar en ello no cambiará nada —añadió suavemente.
Beth asintió, sabiendo que tenía razón, pero una parte de ella seguía inquieta.
—Es verdad... Pero aún quiero saber quién es mi verdadero padr