[POV DE IRIS]
Mi pulso tronaba. Mi cuerpo me traicionaba, el calor acumulándose donde su tacto había quedado, incluso mientras mi mente gritaba que debía apartarme.
—¿Ves? —susurró—. No perdí el control, Iris.
Su agarre se tensó lo suficiente para recordármelo.
—Yo decido. Y tu cuerpo sabe de quién es —dijo, su mano en mi trasero firme y apretada.
—Empújame, Iris, detenme antes de que pierda el control —En cuanto la palabra salió de su boca, intenté empujarlo hacia atrás, pero era como empujar