El sedán negro se detuvo suavemente frente a la gran entrada del hotel de la plaza de la ciudad. La pura magnitud del caos que aguardaba fuera de las ventanas tintadas era asombrosa. Una enorme barricada de lentes de cámaras parpadeantes, reporteros gritando y luces de seguridad deslumbrantes abrumaba por completo la noche. Esta era la gala benéfica más exclusiva del año. Toda la élite financiera y las principales publicaciones de chismes se habían reunido para presenciar la primera aparición p