Capítulo 57 —La esposa del Don
Narrador:
Lorena se deslizó con cuidado fuera de la cama, asegurándose de no despertar a Franco. Su respiración era lenta y profunda, su cuerpo relajado contra las sábanas desordenadas. Lo observó por un momento, con una pequeña sonrisa jugando en sus labios. Parecía más joven cuando dormía, como si el peso del mundo que llevaba sobre los hombros se disipara en esas pocas horas de descanso.
Pero sabía que en cuanto despertara, la realidad volvería a caer sobre él