Capítulo 46 —Completamente mía
Narrador:
Después de un momento de silencio, en el que ambos intentaban recuperar la respiración, Franco se apartó lentamente del cuerpo de Lorena, asegurándose de que ella estuviera cómoda antes de dejarla completamente libre. Lorena seguía recostada en la cama, con el cabello revuelto sobre la almohada y la piel aún resplandeciente por el placer. Sus piernas temblaban ligeramente y su pecho subía y bajaba con respiraciones profundas. Franco se dejó caer a su lad